Pedro de Aguilera. Maestro de cantería. (Natural de Carriazo, activo en el siglo XVI). Se estableció en Navarrete y se le considera responsable de la difusión de la arquitectura clasicista de residencias particulares en La Rioja. Entre otras obras, intervino en la iglesia de La Asunción de Navarrete (1616), la capilla del Santo Cristo de La Redonda en Logroño y trazó la capilla norte de San Andrés de Lagunilla en Jubera.
Mateo Arcillero y Cagigal. Militar. (Suesa1638, ¿?¿?). Con doce años abandonó su pueblo natal, residió en Madrid y más tarde emigró a Chile, donde alcanzó el puesto de capitán de corazas. Se cruzó caballero de Santiago en 1692.
Dimas Asón Quintana. Veterinario. (Carriazo, 1920). Se licenció en la Facultad de León en 1944 y trabajó en los municipios de Valdáliga y San Vicente de la Barquera, de donde pasó a Ribamontán al Mar, donde ejerció hasta su jubilación. Fue uno de los pioneros en la utilización de técnicas de inseminación artificial de España. Tras realizar un curso sobre la especialidad en Milán, participó en la creación de un centro en Ribamontán al Mar para dar servicio a los ganaderos de la zona, que llegó a contar con toros probados, además de utilizar semen congelado de los animales de Torrelavega y la Granja de Heras. En 1987 fue distinguido con la Orden del Mérito Agrario y Alimentario, otorgada por el ministerio de Agricultura. (Fuente: Gran Enciclopedia de Cantabria)
Francisco de la Herrería Velasco. Maestro de cantería. (Natural de Langre, activo a finales del XVII, principios del XVIII). Consta activo en Sámano y después de 1697 en Las Caldas del Besaya y en el desaparecido camarín de la Colegiata de Santillana del Mar. En 1709 diseñó la iglesia parroquial de Casar de Periedo. En 1710 construyó la casa de Juan Gómez de la Torre de Riaño de Ibio. Llegó a ser maestro mayor y visitador general del arzobispado de Burgos. En 1716, se le encuentra de encargado del puente de Puente San Miguel.
Fray Lorenzo de Jorganes. Maestro de cantería. (Natural de Somo, activo en la primera mitad del siglo XVII). Intervino en empresas constructivas acometidas en Cantabria y el País Vasco. Dio trazas para el claustro del convento de Nuestra Señora del Soto en Iruz (1626), la torre de la iglesia parroquial de Sámano (1633) y la iglesia de San Julián de Músquiz; se le atribuye el colegio seminario de San Prudencio de Vitoria.
Francisco del Pontón Incera. Maestro de cantería. (Natural de Galizano, activo en las primeras décadas del siglo XVII). Intervino como maestro cantero en numerosas e importantes obras en Álava, Navarra, y La Rioja, entre ellas, la ampliación y reparos de iglesia de San Bartolomé de Aldenaueva de Ebro (1606 sobre trazas de Juan González de Sisniega), las bóvedas de la parroquia de San Pedro de la Rúa de Estella (1609), la reforma de la iglesia del monasterio de San Millán de la Cogolla (1617-1635, tras examinar el templo junto a Juan de Olate, Del Pontón presentó postura para la iglesia, la portada y la torre, la obra supuso remodelar la iglesia en estilo clasicista y añadir frente a la cabecera la torre) y la iglesia de Santa María de Piedramillera (1622). Dio trazas para la iglesia de Badarán (1622, junto a Gonzalo de Arcillero, si bien se estima que las ideas básicas se deben a Del Pontón), las capillas radiales del trascoro de la catedral de Calahorra (1623) y la capilla del Santo Cristo de la colegial de Nuestra Señora de la Redonda de Logroño (1625).
Francisco del Pontón Setién. Maestro de cantería. (Natural de Galizano activo en los siglos XVII). Intervino en diversas empresas constructivas emprendidas en la segunda mitad del siglo XVII en Cantabria y Burgos, siendo hecho maestro mayor y veedor de obras de dicho arzobispado. Entre ellas se cuentan San Lorenzo de Burgos (1684), San Julián y Santa Basilisa de Isla (1688) y la capilla y camarín de Nuestra Señora de Belorado (1684). Dio trazas para obras como la capilla de Nuestra Señora del Rosario de San Vicente en Entrambasaguas (1688), San Juan Bautista de Secadura (1690) y la capilla mayor de San Antón de Burgos (1675).
Pantaleón del Pontón Setién. Maestro de cantería. (Natural de Galizano, activo en la primera mitad del XVIII). Sucedió a su tío en 1705 en el cargo de maestro mayor de obras de la catedral de Salamanca. Consta que asentó los pilares de la capilla mayor, cerró las bóvedas del crucero y comenzó a levantar los arcos torales que habrían de sostener la cúpula. Se le atribuye la traza del chapitel de la torre de las campanas de la catedral, encargada en 1710. También en Salamanca, hizo un proyecto para el Colegio de Calatrava en el que más tarde se basó Joaquín de Churriguera. Seguidamente se hizo cargo de la dirección de obras de la catedral de León. Falleció en 1713 en Valladolid.
Juan del Pontón Toraya. Maestro de cantería. (Natural de Galizano, activo en la primera mitad del siglo XVII). Se le documenta en Álava, La Rioja, Navarra, Cuenca y Cantabria. Aprendió el oficio de la cantería de la mano de Vélez de la Huerta. En 1611 estaba activo en Vitoria y Nalda (La Rioja), en 1616 intervino en la iglesia de Riva (Ruesga); en 1624, en Santa María de Toraya, en Hoz de Anero; en 1635, en Santa María de Palacio, en La Rioja; en 1631, en el puente de Molina, en Cuenca; y en 1656, en La Revilla de Soba en Cantabria. A finales de los cincuenta empezó a desempeñar el puesto de maestro mayor del obispado de Cuenca. También actuó como tasador en el convento de Santo Domingo de Vitoria (1630) y en la iglesia de Santa Eulalia de Suesa (1631). Falleció en 1661.
Felipe Roque de la Portilla. Empresario. (Natural de Carriazo, 17761841, Matamoros, México). En 1806 figura como una figura destacada de la Congregación del Refugio, asentamiento de Nuevo Santander, en el lugar de Matamoros, al norte de México. En 1807, capitaneó una expedición de colonos que fundó, en 1808, la ciudad de San Marcos. Iniciador del llamado «empresario system» organizó posteriormente, en colaboración con emigrantes irlandeses, establecimientos agrícola-ganaderos que fueron modelo de la explotación de las tierras de Texas. En 1832 se estableció, en el condado texano de San Patricio, y recibió oficialmente la propiedad de su rancho, de más de 37.600 acres. Falleció en 1841 en Matamoros. (Fuente: Gran Enciclopedia de Cantabria)
Gregorio de la Roza. Maestro de cantería. (Carriazo,1643¿?, 1708). Natural de Carriazo y considerado uno de los introductores del barroco en Cantabria. Está documentada su actividad en Asturias desde 1664. Heredó por matrimonio el taller de Ignacio de Cagigal en 1669. En 1673 contrató la obra del palacio de Malleza de Oviedo, uno de los primeros adscritos al barroco. En 1694 contrató la construcción de la sala capitular de la Colegiata de Santillana del Mar, obra en la que recurre a los modelos clásicos de Juan de Naveda. También se le atribuye la construcción de la casa de los Hombrones de la misma localidad de Santillana. En 1697, contrató la obra del convento de Santa Cruz de Santander junto a Bernabé de Hazas y Francisco de la Sierra y entre 1698 y 1699 realizó la desaparecida escalera monumental barroca de la Colegiata de Santander. En 1708 el canónigo de la catedral de Oviedo, Juan Montero de la Concha Obregón encargó la construcción de casa de Vega de Carriedo conforme a trazas de Gregorio de la Roza.
Emilia Trueba Solana. Escultora y grabadora. (Galizano, 1959). Se formó en la Escuela de Cerámica de Miguel González y en diversos talleres artesanales. Le concedieron el primer premio de Escultura del Gobierno de Cantabria (1985), premio-adquisición en la II Bienal Jesús Otero (1990) y beca de la Consejería de Cultura (1991). Entre sus exposiciones más significativas están las de la Galería Siboney (1989, 1992 y 1995); su participación en las colectivas de Plaza de Pombo (1988); A UA CRAG, en Aranda de Duero (1988); ARCO (1991 y 1992); «Una mirada parcial» (1993), en Caja Cantabria; Galería Juana de Aizpuru (1994), y «El puente de la visión 2» (1998), en el Museo de Bellas Artes de Santander. Como grabadora, ha participado en la II Trienal de Arte Gráfico en el Palacio de Revillagigedo (1998) y en «La ventana imposible» en el Colegio de Arquitectos (1999). Comenzó trabajando en poliester, figuras resumidas en sus planos, que derivaron (1988) hacia un trabajo constructivo, en hormigón, grandes piezas arcaicas. Un cambio fundamental (1992) abrió su obra a variados materiales: pergamino, plomo, nylon, tabla, plástico, piedra, y al concepto de instalación y el color (1995). (Fuente: Gran Enciclopedia de Cantabria)
Melchor de Velasco Agüero. Maestro de cantería. (Natural de Suesa, activo en el siglo XVII). Trabajó principalmente en Asturias y Galicia. En 1654 dio trazas de la torre del monasterio de San Pelayo en Oviedo y también proyectó la reforma del convento de Santa Clara de Oviedo. En 1656 contrató la construcción del muelle de Candás, un año más tarde se hizo cargo de la casa de los gobernadores de Oviedo y en 1658 del monasterio de Santa María de la Real de Obona. Ese mismo año se trasladó a Galicia donde permaneció hasta su muerte interviniendo en numerosas obras; allí dio trazas para la iglesia del monasterio benedictino de Celanova (1661), la iglesia del Colegio de Huérfanas de Santiago de Compostela (1664) y la capilla del Santo Cristo de Burgos de la catedral de Santiago (1665). También intervino en el monasterio de San Payo de Alteares, la capilla de San Ildefonso de Santa María de Iría en Padrón y en la del Rosario de Santa Eulalia Villagarcía de Arousa.
Juan Vélez de la Huerta. Maestro de cantería. (Galizano, 1557-1560¿?, ¿?). Fue iniciador de una de las primeras dinastías de canteros de importancia de la Junta de Ribamontán. Casi toda su vida trabajó en Álava y La Rioja, aunque también completó proyectos en Cantabria, dentro de los parámetros del tardogótico. Intervino en el coro de la parroquia de San Esteban de Betoño (1575), el baptisterio de Santiago de Yurre (1578), el claustro de Santo Domingo de Vitoria (1587), la capilla de los Sarria en San Vicente de Vitoria (1594), las torres de la Asunción de Navarrete (1598) y San Miguel de Vitoria (1601). Consta como trazista en Santa María de Mendiola (trazó las bóvedas hacia 1578), San Martín de Ajo (1594) y San Sebastián de Lermanda (1602). Está documentado como proyectista y supervisor del convento de Santo Domingo de Vitoria.
Pedro Vélez de la Huerta. Maestro de cantería. (Natural de Galizano, activo en la primera mitad del siglo XVII). Gozó de prestigio en Vitoria y realizó diversas obras en el País Vasco; así dio trazas para el colegio de la Anunciación del convento de San Francisco (1614), la alhóndiga (1614) o el portal de Santa Clara en Vitoria, así como en el convento de San Francisco de Mondragón.
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