Está documentada la existencia de variosmolinos harineros en Ribamontán al Mar. Así, según el Catastro de Ensenada (1753), en Carriazo había seis de represa, el más antiguo situado el el límite con Galizano y fechado en 1598; según el mismo catastro en el lugar de Castanedo había siete; en Galizano había diez; en Loredo había tres; en Somo había cuatro de marea y dos sobre una fuente y las llovedizas del pueblo; y en Suesa cinco. Así mismo consta que en Langre había un molino de marea.
Una de las obras de ingeniería más emblemáticas de la localidad es el puente sobre la ría de Cubas; el primer proyecto se redactó en 1935 en la Escuela de Caminos, Canales y Puertos de Madrid; finalmente fue concluido en 1978 sobre un plan financiado por el Ministerio de Obras Públicas del ingeniero Florencio del Pozo Frutos.