El edificio religioso más importante de Noja es la iglesia parroquial de San Pedro, localizada en el lugar que ocupara un antiguo monasterio altomedieval. Consta de una nave de dos tramos con capillas adosadas y una capilla mayor de planta cuadrada. Las cubiertas son de crucería estrellada. Comenzó a construirse a comienzos del siglo XVI y a finales de aquella centuria se añadieron las capillas de Nuestra Señora en el evangelio y de San Miguel en la epístola flanqueando la capilla mayor. A comienzos del siglo XVII se construyeron en la epístola la capilla para la cofradía de la Santa Cruz y en el evangelio la de María Fernández de Isla. Ésta custodia un monumento funerario, inspirado en el tratado de arquitectura de Vignola, que incluye las estatuas orantes de María Fernández de Isla y su esposo Gonzalo de Velasco Castillo. La torre, situada a los pies del templo, fue concluida a finales del siglo XVII (hacia 1691) y es deudora del barroco de los maestros de la Junta de Ribamontán. A finales del siglo XIX se levantó tras la capilla mayor una nueva sacristía, sobre un proyecto de Alfredo de la Escalera y Amblard, que sustituyó la anterior, del siglo XVI.
Además de la parroquial, en distintos lugares de Noja se han conservado diversos santuarios de interés: la ermitas de San Nicolás, San Juan y San Pedro, las tres incluidas en el Inventario General del Patrimonio Cultural de Cantabria en el año 2003. San Nicolás en el barrio de El Brusco está documentada desde el siglo X (el edificio actual se remonta al XVII). San Juan, en el barrio de Ris está documentada desde el siglo XI (el edificio actual se remonta al XVII); custodia una de las primeras obras del maestro Rodrigo de los Corrales. San Pedro , situada sobre la isla de San Pedruco, frente a la playa del Ris, se documenta desde el siglo XVI (el edificio actual es fruto de una reconstrucción de 1580). Constan desaparecidas las ermitas de San Andrés, Santa Catalina y San Sebastián.
|