En Miera se encuentran varias construcciones religiosas de interés: las iglesias de Nuestra Señora de la Asunción (La Cárcoba) y San Román (Mirones) y la ermitas de San Pedro y el Santo Cristo (La Cárcoba).
Nuestra Señora de la Asunción de La Cárcoba, declarada Bien de Interés Cultural en 1988, fue levantada en el lugar ocupado en la Alta Edad Media por un monasterio benedictino dedicado en un principio a San Juan y a partir de 1099 a Santa María de Miera. Vinculada históricamente a la abadía de San Emeterio y San Celedonio de Santander, la iglesia actual fue edificada en varias fases: se comenzó a construir a finales del siglo XV y concluyó a mediados del XVII. Se considera que el edificio estaba concluido hacia 1621, si bien el último tramo fue reconstruido y concluido en 1651. Poco después, hacia 1654, las bóvedas fueron decoradas con motivos pictóricos geométricos (repintadas las del primer tramo y la cabecera en 1821 en las que aparece el tema del cuerno de la abundancia. En la segunda mitad del siglo XVII (1656-1663), se acometieron diversas obras de reforma de los soportes, las bóvedas de las capillas laterales y la portada. La portada, abierta en el muro norte, es uno de los elementos más singulares de este templo. Se considera construida en dos momentos, el primero, en la década de los sesenta del siglo XVII, se corresponde con la erección de la entrada de estilo clasicista de orden toscano. En un segundo momento en el siglo XVIII, se habría acometido la ejecución del pórtico monumental que cobija la puerta de ingreso. La torre es otro de los elementos exteriores destacados de esta iglesia. Se estructura en tres cuerpos, el último fue levantado entre 1678 y 1683 por los maestros de cantería Francisco Pérez de Irias y Agustín Gómez de Rebollar.
La iglesia custodia su interior cinco grandes retablos entre los que destaca el mayor, trazado por Francisco de la Casanueva y ejecutado por Fernando de Malla entre 1627 y 1637. La imagen de la Asunción fue tallada por el escultor Francisco de la Vega. En la parte inferior alberga la imagen gótica de la Virgen del siglo XIII. Los testeros de las naves laterales alojan dos grandes retablos churriguerescos ejecutados entre 1733 y 1734 por Andrés de la Gándara, dedicados a la Virgen del Rosario y San Antonio de Padua. Los colaterales, dedicados en la actualidad a la Virgen del Carmen y San Antonio Abad, son obra del mismo autor y fueron realizados poco después.
San Román de Mirones, un edificio del siglo XVII (existen noticias documentadas en 1671). A comienzos del XVIII se construyó el coro y en 1905 se erigió la torre. Se trata de un templo de una sola nave con cabecera cuadrada y el coro a sus pies. La iglesia cuenta con un pequeño retablo churrigueresco ejecutado entre 1704 y 1714 por Juan del Acebo.
La ermita de San Pedro fue construida en el siglo XVII y es de estilo tardobarroco, edificado en una sola nave cubierta con bóveda de crucería. Su construcción se inició a comienzos del siglo XIX y cuenta con un retablo de estilo rococó. La ermita del Santo Cristo de La Cárcoba aloja una imagen de Cristo del siglo XVII, basada en modelos del XVI.
Por último señalar varias estructuras religiosas de interés: la fuente del siglo XV, situada en las inmediaciones de Nuestra Señora de la Asunción de La Cárcoba; un humilladero del siglo XIX, localizado en Mirones; y un humilladero contemporáneo, emplazado en el Collado de La Solana.
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