En los datos recopilados para el Catastro General, cuya elaboración fue impulsada por el Marqués de la Ensenada a mediados del siglo XVIII, se hace referencia a la existencia de siete molinos harineros en el río Miera Miera. Así mismo, son de destacar las obras de canalización de este río acometidas a lo largo del siglo XVIII a fin de optimizar su explotación como medio de transporte de madera hasta las fábricas de artillería de Liérganes y La Cavada.