El Palacio de Elsedo de Pámanes custodia la colección de arte contemporáneo reunida por José Luis Santos (1927-1973). Está compuesta por más de un centenar de piezas de autores españoles o vinculados a España, distribuidas entre el jardín y diversas estancias de la residencia, también llamada palacio de los condes de Torrehermosa. En 2004, se abandonó la clásica división que agrupaba las obras acudiendo a criterios cronológicos y estilísticos, en favor de una ordenación que atiende a afinidades temáticas.
La visita comienza en el exterior donde se ha habilitado una sección de Escultura con piezas de, entre otros, Jorge Oteiza (1908-2003), Miguel Berrocal (1933), Jesús Otero (1908-1994) o Pablo Serrano (1908-1985). Ya en el interior sirve de introducción la sección Naturaleza muerta, objeto, vida real, dividida en tres compartimentos. La sala I presenta trabajos de Nicanor Piñole (1878-1978), Daniel Vázquez Díaz (1882-1969), Menchu Gal (1919), Pancho Cossío (1894-1970), Francisco Bores (1898-1972), Hipólito Hidalgo de Caviedes (1902-1994) o Ramón Calderón (1932-2004); la sala II de Rafael Barradas (18901929), Joaquín Peinado (1898-1975), Eduardo Chicharro (1905-1964), Julio de Pablo (1917), Juan Barjola (1919), Francisco San José (1919), Fernando Calderón (1928-2003), Cristóbal Toral (1940) o Josep María Subirachs (1927); y la sala III de Francisco Iturrino (1864-1929), Juan de Echevarría (1875-1931), Valentín de Zubiaurre (1879-1963), Ramón de Zubiaurre (1882-1969), Olga Sacharoff (1889-1969), Pablo Serrano (1908-1985), Antonio Quirós (1912-1984), Manuel Viola (1916-1987), Joan Vilacasas (1920), Gustavo Torner (1925), Manuel Rivera (1927-1995), Lucio Muñoz (1929-1998), Cristino de Vera (1931), Onésimo Iglesias Anciones (1938-2002) y José María Yturralde (1942).
A este apartado le sigue el llamado Historia, memoria y sociedad, también dividido en tres espacios. La sala I exhibe piezas de Darío de Regoyos (1857-1913), Ricardo Baroja (1871-1953), Óscar Domínguez (1906-1957) y Francisco Farreras (1927); la sala II de Casimiro Sainz (1853-1898), Ricard Canals (1876-1931), Ramón Casas (1866-1932), Manolo Hugué (1872-1945), María Blanchard (1881-1932), Antonio Saura (1930-2002), Alfonso Fraile (1930-1988) y Juan Haro (1932); la sala III de Joaquín Sorolla (1863-1923), Ignacio Zuloaga (1870-1945), Pablo Picasso (1881-1973), José Gutiérrez Solana (1884-1945), Joan Miró (1893-1983), Alberto Sánchez (1895-1962), Antonio Quirós (1912-1984), Joan Josep Tharrats (1918-2001), Martín Chirino (1925), Gerardo Rueda (1926-1996), Manuel Millares (1926-1972) o Darío Villalba (1939)
El recorrido continúa por la planta noble del edificio, comenzando por la sección Paisaje, materia, entorno divida en tres bloques. La sala I ofrece creaciones de Gregorio Prieto (1900-1992), Eduardo Vicente (1909-1968), Cirilo Martínez Novillo (1921), Agustín Redondela (1922) o Pascual Palacios Tardez (1922); la sala II de Agustín Riancho (1841-1929), Joaquim Mir (1873-1940), Miquel Villà (1901-1988), Francisco Arias (1911-1977), Francisco Lozano (1912-1999), Pablo Palazuelo (1916), Martín Sáez (1923-1989) José María de Labra (1925-1994), Marcel Martí (1925) o Ángel Orcajo (1934); y la sala III de Manuel Salces (1861-1932), Isidre Nonell (1873-1911), Benjamín Palencia (1894-1980), Antoni Clavé (1913), Álvaro Delgado (1922), Antoni Tàpies (1923), Fernando Zóbel (1924-1984) o Manuel Raba (1928-1983),
La muestra de arte contemporáneo concluye en el apartado Desnudo, acción, cuerpo, que ocupa dos espacios. La sala I presenta trabajos de Joaquim Sunyer (1874-1956), Luis García Ochoa (1920), Enrique Gran (1928-1999), Eduardo Sanz (1928), José Iranzo (1931) o Agustín Celis (1932); y la sala II de Rafael Zabaleta (1907-1960), Modest Cuixart (1925), Rafael Canogar (1935) o Francisco Cortijo (1936-1996).
La visita finaliza en la Capilla y la sacristía, que custodia diversas obras de Arte religioso gótico, renacentista y barroco. Entre ellas destacan dos grupos de estatuas orantes que representan a los miembros de la familia comitente del palacio; en el lado del Evangelio se pueden ver al conde Francisco Antonio de Hermosa y su hija Ana Antonia de Hermosa Núñez de Prado y en el de la Epístola a Agustín de Hermosa y Revilla, hermano de Francisco, y Joaquín de Hermosa, hijo del conde. El altar está ocupado por un retablo del siglo XVIII con imágenes góticas de la virgen y el niño de principios del XIV. En el presbiterio se conservan también las dos partes de una anunciación del siglo XVII y en el lado de la epístola un díptico de San Remo y San Blas de 1533. La Sacristía acoge diversas imágenes del XVI y XVII, así como una cajonería del XVIII.
|