Artífices de Hazas de Cesto. Como en el resto de la Merindad de Trasmiera, muchos vecinos de las poblaciones de Hazas de Cesto trabajaron en la Edad Moderna como campaneros, canteros, ensambladores, escultores, doradores... en muchas de las empresas artísticas más importantes de la España de la época. Entre los canteros nacidos en los tres concejos del actual municipio se cuentan personajes como Martín de Solórzano, activo en el último tercio del XV y principios del XVI, que trabajó en Ávila (convento de Santo Tomás y catedral) y Cáceres (catedrales de Coria y Plasencia); Gaspar de Solórzano, sobrino del anterior y activo en la primera mitad del siglo XVI, que intervino en obras en iglesias de Valladolid (Santa María y Santa Clara en Rioseco, Colegio de San Gregorio de Valladolid) y Palencia (Paredes de Nava, catedral); o Bernabé de Hazas maestro activo en el último tercio del XVII y principios del XVIII (falleció en 1711). La primera etapa de su carrera profesional la desarrolló en la provincia de Burgos, donde gracias a su cargo como maestro mayor y veedor del Arzobispado tomó parte en diferentes empresas arquitectónicas acometidas en la catedral burgalesa, entre las que destaca la construcción de la capilla de San Enrique (1670) y el diseño de las rejas que cierran el crucero de este edificio (1679). También fue responsable de la edificación del templo de la Compañía de Jesús de Burgos (1683). Su actividad en Burgos se alternó con sus trabajos en Cantabria, donde en 1677 trazó la capilla mayor, sacristía, torre y cuarto de beata de la iglesia de San Juan Bautista de Maliaño. En 1697 construyó la iglesia y el claustro del convento de Santa Cruz de Santander y cuatro años más tarde se hizo cargo de la edificación de diversas dependencias para el colegio de la Compañía de Jesús de dicha ciudad. En 1703 se le confió la reconstrucción de las bóvedas de la capilla del palacio del marqués de Valbuena de Solares. Dos años después fue requerido en Oviedo para dirigir la construcción de la malograda capilla del Rey Casto de su catedral. (Fuente principal: Gran Enciclopedia de Cantabria)
Juan Ignacio Solana de la Escallada. Religioso. (1920, Hazas de CestoLima, Perú, 1987). Ingresó en la Universidad Pontificia de Comillas en 1938, hasta que en 1941 accedió al noviciado de los Padres Carmelitas de Amorebieta. Estudió Filosofía en Pamplona y Vitoria y Sagrada Teología en Begoña (Vizcaya). Se ordenó sacerdote en 1949 y partió para Perú en 1950. Allí ejerció su ministerio sacerdotal entre Chocope, Ascope y Trujillo, donde permaneció 15 años, y, por último, desde 1965, en la ciudad de Lima, en la parroquia de San José. No obstante, desarrolló su trabajo por todo Perú.
Fue director nacional de las Obras Misionales Pontificias, director de las Marías de los Sagrarios, director del Secretariado Catequístico, director de la Casa de Ejercicios Espirituales y de la Asociación de Invidentes, profesor de Religión en segunda enseñanza y miembro del Consejo Presbiteral.
En 1966 el entonces presidente de Perú, Fernando Balaúnde Terry, le concedió la condecoración oficial de la Orden del Mérito por Servicios Distinguidos. Asimismo, el Arzobispo de Trujillo, monseñor Aurelio Macedonio Guerrero, le otorgó el Diploma de Honor y la Medalla de Plata por su labor apostólica en un Congreso Eucarístico Mariano, organizado en Perú. (Fuente: Gran Enciclopedia de Cantabria)
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