En el cerro de Montehano se han localizado los testimonios arqueológicos más relevantes de Escalante. Aquí se localizaron los yacimientos de las cuevas de La Mosolla y la Doncella, ésta última alojaba un conchero, alterado en tiempos posteriores por enterramientos que incluían ajuares cerámicos (ambas cavidades están en la actualidad cegadas). En este monte se localiza otro elemento arqueológico de interés: las ruinas de un castillo medieval, declaradas Bien de Interés Cultural en 1993. Se trata de una fortaleza de planta rectangular, de 41x20 m, que se considera mandada construir a mediados del siglo XIII, por Diego López de Haro.