En el municipio de Bareyo se encuentran varias e interesantes muestras de arquitectura preindustrial. Las más destacadas son los molinos de la Venera y de Castellanos (también llamado de Castellano), declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento en 2002. El primero, emplazado sobre el río Campiazo, en el límite de Bareyo y Meruelo, fue terminado a mediados del XVIII para Juan de Isla. Su diseño se atribuye a Juan de la Peña, también trazista del molino de Castellanos. La Venera es uno de los mejor conservados de Cantabria y es un ejemplo de los escasos molinos mixtos (de marea y río) de la región. Junto a él se puede ver un puente levantado entre los años 1880 y 1883.