Las actividades mineras que se desarrollaron en Villaescusa desde finales del siglo XIX hasta el año 1989 han dejado tras de sí un ingente patrimonio industrial de gran interés, compuesto por líneas de ferrocarril, planos inclinados, lavaderos... Entre los elementos conservados se cuentan el trazado íntegro del ferrocarril minero Obregón-Solía-Astillero, proyectado entre 1887 y 1889; el trazado del tren entre Santa Ana-San Salvador, planeado hacia 1900 y perteneciente a Minas Complemento; los restos situados sobre el arroyo de la Teja de la línea lavadero de Liaño-embarcadero de San Salvador inaugurado en 1906; parte del trazado que discurre por el barrio de Socabarga del tranvía aéreo entre Minas Da y Alba y la ría de Astillero, erigido en 1895; el trazado y parte de la estación de carga del plano inclinado (ferrocarril de gran pendiente) entre Mina Complemento y Santa Ana, inaugurado en 1902; el trazado, un túnel y restos de alguna de estación del plano inclinado entre Mina Alicia y el Lavadero de la Compañía San Salvador, inaugurado en 1899; el trazado y los varios cimientos de algunas estaciones de ángulo de la cadena flotante entre Mina Deseada Nova y Santa Ana, construido en 1905 y modificado en 1918; el trazado, un restos de un puente y algunas estaciones de la cadena flotante entre Mina Eureka y el lavadero de San Salvador, planeada en 1889; una chimenea del lavadero de Solía, levantado en 1882; parte de las estructuras del lavadero de Liaño de 1891; buena parte de la planta de concentración de Obregón, con dos trómeles; las bases sobre las que se asentaban los caballetes del canal de conducción de lodos que atravesaba la ría de Solía; las balsas de sedimentación de las marismas (Edillo, Liaño-Solía, Morero y San Salvador), propiedad de la Orconera; la chimenea y la estructura de las naves de Eximisa, empresa activa entre 1956 y 1964 dedicada al proceso de sinterización; y por último la vivienda del director de la sociedad Minas San Salvador, de principios del siglo XX.
También de gran interés es el puente de Solía localizado en una zona de marisma de La Concha, un punto de gran relevancia en las comunicaciones entre Santander, la costa oriental y el camino a Castilla, se considera que hubo un antiguo puente de madera, en el XVI presentaba la configuración actual, cinco arcos apuntados sobre apoyos con tajamares, fábrica de silería, mampostería y rasante alomada. En 1862 se proyectó la carretera de Carriedo a Guarnizo y se levantó un puente 100 m aguas arriba, en 1989 se levantó la variante en uso. En 1997 se redactó un programa de recuperación del arco que permanece en pie. El puente fue incluido en 2003, en el Inventario General del Patrimonio Cultural de Cantabria.
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