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En Piélagos han sobrevivido estructuras y elementos arquitectónicos cuyo origen se remonta a la Edad Media. Todavía en pie se alza la Torre de Santiyán o Torre de Velo (Arce. Pielagos) , en el barrio de Velo de Arce, ejemplo de torre defensiva cuyo origen se remonta al siglo XIII. Perteneció a solar de Diego Gutiérrez de Ceballos, Almirante Mayor de la Mar en 1303. En este linaje recayó el señorío de Escalante que pasó al linaje alavés de los Ayala y, más tarde, merced al matrimonio de Mencía de Ayala y Ceballos, con Beltrán Vélez de Guevara III, terminó en el linaje guipuzcoano de los Guevara.

En 1431, la torre de Santiyán es denominada casa fuerte en el testamento de Beltrán de Guevara. La construcción fue reformada en los años 1687-1688 a instancias del contador Roque de Santiyán. Las obras corrieron a cargo del arquitecto Francisco de Escobedo, afincado en Madrid, ciudad cuya arquitectura se ve reflejada en la torre de Santiyán. La remodelación supuso añadir dos cuerpos laterales a la torre –esta fue reformada acomodándola a las partes añadidas–, además de erigir la cerca, la caballeriza y la portalada. Ésta es una de las más destacadas de Cantabria, levantada como un arco triunfal. Se considera que el escultor Dionisio de Pumera –uno de los responsables del impulso del ornato en la arquitectura cántabra de finales del XVII– intervino en las piezas heráldicas de la torre. La torre fue declarada Bien de Interés Cultural en 1983. La torre fue rehabilitada sobre un proyecto de los arquitectos Eduardo Fernández-Abascal y Floren Muruzabal. La fundación Europa Nostra en unión con el Instituto Internacional de Castillos Históricos y Christie’s reconoció el trabajo realizado por ambos profesionales, premiando la escalera que incluyeron en el interior de la torre, eje de la reconstrucción.

Numerosas son las construcciones de la Edad Moderna de interés; sobresalen la casa de los Bustamante, el palacio del Marqués de la Conquista Real, el palacio de La Llana, el Palacio de la Flor. La casa de los Bustamante de Renedo fue construida hacia 1670 por los canteros Juan Fernández de Arenas y Juan Marcano, ambos vecinos de Buelna, a instancias de Fernando Antonio de Bustamante Rueda Villegas, caballero de la Orden de Alcántara, gobernador y capitán general de la provincia de Valdivia, Chile. Se trata de una construcción clasicista dórica de planta cuadrangular, tejado a cuatro aguas, soportal, piso noble y buhardilla. Dos portaladas se abren a la corralada, una de ellas conduce a la iglesia parroquial de Santa María. Con un piso superior levantado para cobijar el escudo.

El palacio del Marqués de la Conquista Real de Arce es un conjunto compuesto por varios bloques erigidos en los siglos XVII y XVIII, ambos son de piedra de sillería con sendos escudos, podemos distinguir la casona familiar original en el edificio de menor altura con soportal de arcos rebajados. El edificio principal se corresponde ya al siglo XVIII, con balcones de hierro forjado y voluminosos escudos (uno de ellos con la fecha de la muerte del marqués). Posee capilla privada dedicada a la Virgen de la Soledad, de nave única y con coro lateral, construida en 1659 por Francisco Herrera Escobedo (cura de Maoño) y Francisco de Reigadas Quijano (cura de Arce). En 1703 aún estaba sin cubrir, por lo que la bóveda debe datarse a comienzos del siglo XVIII. La casa principal fue levantada en el XVIII, para Roque Herrera Sota (1678-1753), caballero de Santiago (1703), coronel y capitán del regimiento de la Conquista Real, primer marqués de la Conquista Real (1753). Posee una destacada portalada con gárgolas a modo de cañones y tenentes vestidos de soldados flanqueando el escudo. Fue declarada Bien de Interés Cultural en 1994.

El Palacio de la Llana o de la Colina de Zurita es un conjunto compuesto por bloques levantados en los siglos XVII, XVIII y XIX, uno de ellos es la capilla de San Antonio de Padua, fechada en 1739. Las obras de finales del XVII corrió a cargo de Francisco Antonio Villanueva Velasco, capitán de los Reales Ejércitos y comercio, alférez mayor real, regidor perpetuo y teniente general de San Luis de Potosí.

Otras construcciones destacadas de aquellos siglos son el Palacio de la Flor de Carandía fue levantado en el siglo XVII, perteneció a una familia cuyo mayorazgo se remonta al siglo XVI; la casa de los Tiros de Oruña del siglo XVII, con una destacada portada de un piso, con escudos del matrimonio Francisco de la Secada y Petronila de las Veneras; la casa de Juan de la Tornera e Arce, del siglo XVII, con una destacada portada coronada por una fortuna o giralda; la casa de la familia Herrán en Barcenilla, del XVIII; la casa de la familia de Molino Real de Barcenilla, del XVIII; la casa de los Ceballos de Quijano, del XVIII, con escudos de Torre y Bustillo, Ceballos, Solórzano y Fernández-Argomedo; y el palacio de la Rueda, en Zurita, del siglo XVIII.

En cuanto a la arquitectura del siglo XIX y principios del XX. Se cuentan numerosas e interesantes residencias particulares y varios edificios públicos de interés. Entre las primeras, levantadas conforme a los parámetros estéticos historicistas y pintoresquistas de la época es de resaltar el llamado el palacio de los Condes de Mortera, complejo situado en la localidad homónima al cual se accede por una portalada inspirada en las erigidas en la Edad Moderna; la casa MH de Renedo de Piélagos, inspirada en las villas italianas de Palladio, de 1860, enlucida de amarillo; la villa Inmaculada, de Quijano, de 1866; la casa de Novales, de Barcenilla, de la segunda mitad del XIX; y la casa de los Médicos de Oruña, también de la segunda mitad del XIX.

Son numerosas las viviendas de nueva planta edificadas en las últimas décadas del siglo XX en este municipio, algunos proyectos asumen el vocabulario de la arquitectura civil contemporánea. Entre ellas se cuentan la casa Matilde, en Arce, de Carlos Ruiz Agüero; la casa Arredondo en Barcenilla, del arquitecto Pedro Arbea Ayestarán; la casa Posadorios, en Barcenilla, de Mario Lostal Piñeiro; la casa Dos Arquitectos, en Mortera, de Juan Carlos Calle Tormo; la casa integrada, en Mortera, de Marta Collado Lara; la casa Salomón, en Mortera, de Juan Carlos Calle Tormo; la casa Atalaya, en Oruña, de Luis Pedraz Derqui; la casa Roja y Azul, en Oruña, de José Reus Martínez; la casa Cuesta Duja, en Oruña, de Sergio Pérez García y Juan Carlos Calle Tormo; la casa Parbayón, en la localidad homónima, de José Alberto Gómez Gabancho; y la casa Perojo en Renedo, de Julio Sierra Bravo.

 

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Tomo 723, Folio 165, Sección 8ª, Hoja S11607, Inscripción 1ª     Aviso Legal / Política de privacidad/ Política de Cookies