Santuario de la Virgen de Valencia. De gran devoción en Piélagos y en el vecino municipio de Polanco, este santuario se levantó en 1622, cuando dice la tradición que en un tronco ahuecado de roble que ardía en el monte Bizute apareció la Virgen, también llamada ‘La Quemada’, una talla de madera policromada sedente con el Niño desnudo en brazos que fue recogida por unos pastores. Algunos autores creen que la advocación a Valencia le fue dada en recuerdo de Nuestra Señora de los Desamparados, patrona de la región valenciana. La devoción a la Virgen de Valencia, que fue proclamada patrona del municipio en 1921, se extiende a los municipios colindantes, por lo que cada 8 de septiembre miles de romeros suben hasta el santuario para asistir a una misa solemne seguida de una procesión por la campa colindante.
De la primitiva ermita sólo se conserva la sacristía y el presbiterio del templo actual, que en los últimos años está siendo rehabilitada.