Museo Etnográfico de Cantabria. La creación del museo Etnográfico de Cantabria está ligada a la restauración de la casa familiar del héroe de la Guerra de la Independencia Pedro Velarde y Santiyán en Muriedas por la Diputación Provincial de Santander que la había adquirido en 1964 y fue decidida una vez fracasó el proyecto de hacer del recinto un museo en memoria del militar. El centro fue inaugurado el 11 de octubre de 1966 siendo su primer director Joaquín González Echegaray. En el diseño de la exposición que entonces se instaló en la casa se trató de reconstruir el interior de una vivienda hidalga del siglo XVIII recopilando útiles y mobiliario tradicionales. En 1993, el centro pasó a ser dirigido por José Antonio Jorrín García quien promovió una renovación del montaje expositivo que concluyó hacia 1995 en la cual las piezas se presentan agrupadas conforme a criterios tipológicos y temáticos.
En cuanto a la historia de los fondos, en el momento de inaugurar el centro y bajo la supervisión del director González Echegaray se reunieron numerosas piezas procedentes de toda la geografía regional a las cuales se sumaron algunas piezas procedentes de la desaparecida sección de etnografía del Museo Municipal de Santander. En la década de los ochenta la adquisición de piezas se paralizó hasta que en 1993 la recuperación de materiales fue retomada por la institución José Antonio Jorrín García, que recibe numerosas piezas a través de donaciones y cesiones. Entre aquel año y 2003 el museo ha adquirido 844 piezas.
Los fondos del Museo de Etnografía estaban compuestos en 2003 por 1.600 piezas relacionadas con los modos tradicionales de vida en la Cantabria rural, excluyéndose los aspectos de etnografía pesquera que son materia de trabajo del Museo Marítimo, clasificadas en aperos agrícolas, herramientas para la transformación de la madera, útiles de cocina, ajuar doméstico, de uso ganadero, útiles de caza, herramientas para la transformación del hierro, formas de iluminación, instrumentos musicales, utensilios para la producción doméstica textil, medios y accesorios de transporte, de uso litúrgico, mobiliario popular, sistemas para pesar y medidas de capacidad, utensilios para la transformación de la piedra, indumentaria, calzado y adorno personal y otros objetos.
Por otra parte, es notable el importante archivo de fotografías procedentes de diversas colecciones creado por el museo y compuesto por más de 2.500 imágenes.
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