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Desde el punto de vista socioeconómico, el municipio de Camargo ha pasado por tres etapas básicas a lo largo del tiempo, en cada una de las cuales ha sido preponderante un sector diferente de la economía.
Hasta las primeras décadas del siglo XX era un territorio de orientación casi exclusivamente agraria. La agricultura tenía inicialmente mayor peso que la ganadería, destacando los cultivos de cereales y los viñedos hasta la temprana introducción del maíz en los primeros años del siglo XVII. En la segunda mitad del XIX se produjo un notable crecimiento de la ganadería, gracias a su progresiva especialización en el vacuno lechero y en la recría. Este hecho tuvo gran trascendencia en la fisonomía del paisaje, ya que supuso la generalización de los prados y el consiguiente retroceso de las masas arboladas y de las áreas de cultivo. El panorama económico se completaba con las actividades pesqueras, que tuvieron cierta significación en algunos pueblos del municipio, como Maliaño.
La industrialización, precedida del intenso desarrollo de las actividades extractivas desde la segunda mitad del XIX, llevó aparejado el mayor de los cambios territoriales que Camargo ha conocido. La industria eligió Camargo como lugar de asentamiento por su estratégica situación cercana a Santander y junto a la bahía, por sus excelentes comunicaciones y por la existencia de mano de obra procedente de las minas.
El desarrollo industrial contó también con los terrenos resultantes de los rellenos de marismas y con el decisivo apoyo del planeamiento, en especial del Plan Comarcal de Santander de 1955. De este modo la industria pasó a ser el motor de la economía camarguesa hasta mediados de los 80, momento en el que la reestructuración del sector supuso el final de un largo y decisivo periodo económico del municipio. Comienza así una tercera etapa caracterizada por el desarrollo de los servicios, que se convierte ahora en el sector principal de la economía. Este cambio coincide en el tiempo con una intensa urbanización del territorio ocasionada por su nueva orientación como espacio residencial, que atrae población de Santander.
Comunicaciones. En Camargo existe un nudo de comunicaciones por carretera que hacen de él un lugar de paso obligado en las rutas que unen Santander con otras capitales de su entorno. Cuenta además con una completa red de carreteras secundarias y con las líneas férreas de RENFE y FEVE, ambas con parada en el término municipal.
A todo ello se añade el aeropuerto internacional de Parayas, que, inaugurado en 1953, se enclava en Maliaño, y el puerto deportivo Marina del Cantábrico. Además, en los desplazamientos de corta distancia hay una eficaz conexión con la ciudad de Santander gracias a las líneas regulares de viajeros de autobús y ferrocarril, y existe un servicio de transporte municipal que realiza un recorrido circular entre los distintos pueblos de Camargo. La extraordinaria accesibilidad es uno de los factores explicativos más importantes de la actual configuración territorial y económica del municipio, del mismo modo que, a escala local, establece notables diferencias entre las localidades que integran el término en lo relativo a su volumen de población y a sus actividades económicas.
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