Uno de los edificios civiles más antiguos de El Astillero es la casa de Fuente, del barrio de Suliejas, levantada en el siglo XVIII, construida para Sebastián de Fuente. Tiene dos alturas y una solana corre entre los hastiales en el piso superior.
Son numerosas las construcciones decimonónicas y de principios del siglo XX que pueden verse en el municipio. Entre ellas se cuenta el edificio de la casa consistorial, levantado en 1878 sobre un proyecto del arquitecto de la Diputación, Alfredo de la Escalera y Amblard, que en un principio albergó en sus bajos las escuelas de enseñanza primaria, siguiendo un modelo francés, que posteriormente se trasladaron a La Planchada. En los noventa del pasado siglo fue pintado de color azul y se añadieron en el frente varios relieves cerámicos que simbolizan el pasado minero e industrial del municipio.
Entre las residencias y viviendas destacadas levantadas en las últimas décadas del XIX y principios del XX son de reseñar ‘La Fontona’, cuya estructura metálica fue elaborada con los restos del buque Cid, hundido en 1873, que aloja la casa de Cultura; Villa Rosario, a veces llamada la Casa-Palacio de La Generala, en la calle Juenga de Guarnizo, con un llamativo remate decorado con motivos militares enmarcando un gran reloj; y la Quinta Eloisa, situada en la calle Bernardo Lavín, fechada en 1923, como muestra de las corrientes arquitectónicas regionalistas que dominaron la Cantabria de principios del siglo XX.
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