La propia carretera construida sobre el desfiladero de La Hermida entre Panes y Potes es una de las obras de ingeniería de más trascendencia para Peñarrubia y una de las más importantes de Cantabria. Comenzó a construirse a comienzos del siglo XIX y fue concluida a lo largo de la centuria. Esta vía contribuyó al aislamiento de las localidades del interior del municipio, que vieron cómo el tráfico de personas y mercancías se desplazaba en beneficio de aquellas situadas sobre el curso del Deva. El proyecto de la carretera se debe al ingeniero toledano Francisco Sánchez y Sánchez, autor de todos los puentes que la cruzan.