Balneario de Peñarrubia. En La Hermida se localizan una serie de fuentes termales que hasta mediados del XIX permanecieron en manos del valle de Peñarrubia. En aquellas fechas las aguas fueron subastadas y se construyó una casa de baños y una hospedería. En 1880 se levantó una nueva galería de baños y un año más tarde un hotel con capacidad para más de cien huéspedes. En la actualidad, el establecimiento se encuentra cerrado.
La osa de Ándara. En La Hermida y Bejes (Cillorigo) se cuenta que vivía un personaje femenino conocido como la ‘osa de Ándara’. Se dice que era una mujer de cuerpo velludo, que vivía en estado medio salvaje y vestía un traje tosco y raído. Habitaba en el Grajal y Macondio en verano y en las cavernas de Ujo en invierno, alimentándose de pequeños animales, bayas, castañas y semillas. Según algunas versiones, un día abandonó la vida que llevaba y se casó con un lugareño.