En el término de Lamasón se localizan numerosos núcleos de población, entre Santa María (Sobrelapeña) y Santa Juliana (Lafuente).
Santa María de Sobrelapeña es uno de los templos más antiguos del municipio. Se alza sobre una pequeña loma, presenta restos de obra románica de la primera mitad del siglo XII, con añadidos posteriores de los siglos XVI y XVII. Al exterior tiene torre prismática, nave y capilla más elevada. En el interior hay unas interesantes arquerías pareadas en los muros del presbiterio, con arcos de medio punto sobre cimacios de caveto. Los capiteles tienen decoraciones de volutas y muestran la Adoración de los Reyes Magos y una escena de difícil interpretación.
Santa Juliana de Lafuente es un templo de pequeño tamaño, tiene una sola nave y ábside semicircular. La puerta dispone de columnas con capiteles vegetales y arquivoltas simples. En el interior, el arco triunfal se apoya sobre capiteles historiados y cimacios vegetales. Su edificación puede fecharse a finales del siglo XII y principios del XIII. Muy próxima a ella y sobre la tapia de una antigua casa con portalada se hallan dos esculturas muy primitivas denominadas ‘la pareja de Lamasón’. Una de ellas es una efigie femenina en la que reza una leyenda del año 1625: «Cuantos pasan que no vuelven», al parecer porque se sitúa en el camino del cementerio. La otra representa la cara de un hombre. Fue declarada Bien de Interés Cultural en 1984.
Otros templos de interés de Lamasón son la iglesia de Santa María de Sobrelapeña, con restos románicos; la iglesia de San Miguel Arcángel de Cires, del siglo XVII, con interesante imaginería popular; y la ermita de San Bartolomé, en Quintanilla, obra de los siglos XVII o XVIII, de estilo popular y rústico, que contiene tres retablos de mediados del siglo XVIII;
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