En el lugar de Cabanzón destaca la torre-fortaleza, de los siglos XII a XIV, que perteneció al señorío de Rábago. De planta cuadrada, es fuerte y ancha, de mampostería y con pocos vanos. Se caracteriza por conservar a su alrededor una cerca almenada. Vestigio feudal de un posible sistema defensivo del área de influencia de la villa de San Vicente de la Barquera, fue declarada Bien de Interés Cultural en 1992.
En cuanto a arquitectura señorial de la Edad Moderna, en Cades sobresale la casona nobiliar de los Rubín de Celis, una construcción señorial del siglo XVIII resuelta en dos cuerpos, en su fachada principal, balcón forjado y doble escudo. Cuenta con una capilla y un hórreo (panera). Respecto de la arquitectura decimonónica es de reseñar una vivienda situada en Rábago con buhardillas de influencia francesa.
Este municipio mantiene una interesante arquitectura popular en todas sus localidades. Se trata de casas pequeñas, rústicas, en hilera, formando barrios, con pronunciados muros cortafuegos y balcones entre ellos, con aleros tallados. Con el final de la Edad Media y el auge del comercio marítimo se produjo el florecimiento artístico del valle de Herrerías. Camijanes destaca por su conjunto de viviendas de alto interés etnográfico, donde hay una casa de indiano de principios del siglo XX.
|