Del patrimonio religioso de Cabuérniga son de destacar la iglesia de San Roque (Carmona), La Anunciación (Renedo), San Pedro (Carmona) y Santa Eulalia (Terán) .
La Anunciación de Renedo es un templo de tres naves de dos tramos, con capilla mayor cuadrada, con cubiertas de crucería. Se enmarca dentro del arte barroco del siglo XVII, aunque el ábside puede pertenecer al siglo anterior. La portada típicamente barroca, bajo espadaña, tiene remate en frontón abierto con óculo interno. Custodia un hermoso retablo del XVIII.
San Pedro, en el barrio homónimo de Carmona, es un templo de una nave de tres tramos, con testero recto, cubierta por bóvedas de crucería, que se estima construido en el siglo XVII. Es de reseñar un retablo colateral fechado a mediados del siglo XVIII.
San Roque de Carmona es un templo de planta de cruz latina, con una nave de cuatro tramos, con cubiertas de crucería (más compleja la que techa el tramo del crucero), al cual se abren dos capillas cerradas por dos rejas de hierro forjado. La portada está enmarcada por los contrafuertes. En el lado del evangelio está adosado la casa rectoral, en cuya parte inferior se abre un pórtico de tres arcadas. Se trata de una obra encargada por el indiano don Pablo Fernández Calderón, que testó en México en 1761. En su interior hay un retablo del siglo XVIII y relieve de la Virgen del Carmen. En la misma localidad se pueden ver dos ermitas: la de San Roque, del siglo XVII, y la de San Antonio Abad, del siglo XVIII, con espadaña románica que pertenece a una iglesia anterior, posiblemente de fines del XII.
Santa Eulalia de Terán es un templo de planta de salón de tres naves, la central con cabecera poligonal. Se estima que fue construido en la primera mitad del siglo XVIII. Se atribuye a los talleres de cantería de Val de San Vicente, que parten a su vez del modelo introducido por maestros de Trasmiera en las Asturias de Santillana (la torre rematada por una balaustrada de piedra con un chapitel cónico acusa también esta influencia). Aloja una interesante obra mueble de la cual cabe destacar el retablo mayor de estilo barroco decorativo de comienzos del siglo XVIII y una copia de una representación de las Santas Justa y Rufina de Murillo. En sus alrededores se encuentra una necrópolis medieval de tumbas de lajas.
Otros recintos religiosos del municipio son la parroquial de Viaña, templo del XVII, de una nave con capilla mayor cuadrada, cubierta ésta con crucería; la parroquial de Valle, con tres retablos del XVIII; la parroquial de Sopeña, de estilo historicista, levantada a comienzos del siglo XX; la parroquial de Valle, también historicista de principios del XX, conserva tres retablos datados en el siglo XVIII; y la parroquial de Selores, edificada en 1910. En este último pueblo se puede ver un interesante humilladero del siglo XVIII (en la reja se puede leer el año 1786).
|