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Como en el resto del valle de Carriedo, también el municipio de Selaya atesora varias muestras de arquitectura de la Edad Moderna de gran interés. Entre ellos son de reseñar,el palacio de Donadío, la casa de Abascal Zorrilla, la casa de Miera, la casa del Marqués de Villalcázar y la casa de Linares. Sobresale el palacio de Donadío , también conocido como la Casa de la Colina situado en Selaya. Se trata de un edificio cuyo estilo remite al de los palacios madrileños –en este caso a aquellos proyectados por Juan Gómez de Mora– levantados a comienzos del siglo XVII. Se cree que el diseño fue enviado desde Madrid y perteneció a Hernando de Arce, señor de la casa de la Colina –en el siglo XIX fue comprada por el marqués de Donadío–. Presenta planta cuadrada, cuenta con dos pisos y está construido en torno a una torre defensiva de origen medieval embutida en el medio de la edificación, que, igual que la fachada principal, es íntegramente de sillería, presentando elementos decorativos como cubos angulares rematados con grandes pirámides. Es de reseñar la portada-balcón, inspirada en los modelos de Vignola, de arco de medio punto flanqueada por semicolumnas toscanas que sostienen el balcón superior, rematado en frontón curvo partido. Todo el conjunto está rodeado por un muro en el que se abre una magnífica portalada con arco de medio punto entre pilastras, con pináculos, bolas y escudo yelmado que alude a las armas de los Arce, al igual que el que figura en la fachada de la vivienda. Fue declarado Bien de Interés Local en 2003.

La casa de Abascal Zorrilla, también llamada casa del Patriarca o casa de José Arce Rebollar, es otra edificación noble localizada en Selaya. Es de finales del siglo XVII, principios del XVIII, de dos alturas en planta rectangular, con cubierta a tres aguas, y una torre de tres alturas a la derecha, que se eleva sobre el resto de la edificación. Los muros son de sillarejo con piedra de sillería en esquinas y vanos y balcones volados de hierro forjado, sostenidos por unas piedras que van de mayor a menor tamaño, que reciben el nombre de balcones púlpito y que son característicos del siglo XVIII. Cuenta con un reloj de sol rectangular en el esquinal izquierdo de la fachada principal y dos escudos idénticos que representan los apellidos de Abascal y Zorrilla aparecen en la parte superior de la torre y en la fachada principal de la vivienda.

La casa de Miera, ubicada en el centro de Selaya de principios del siglo XVIII. Consta de un cuerpo principal escuadrada de dos plantas y una torre de sillería adosada de tres alturas separadas por impostas. El soportal, elemento sobresaliente de la casa de corte trasmerano, es un espacio amplio, abierto a la corralada y a la calle mediante dos arcos de medio punto y sobre el que se sitúa la sala principal. La fachada y la torre están presididas por un blasón cuartelado de Miera, Arce, Castillo de la Concha y Ceballos. Fue declarada en 2002 Bien de Interés Local, con la categoría de inmueble. Un segundo ejemplo a destacar de las principios del XVIII es la casa del Marqués de Villalcázar, con una inscripción que la fecha en 1737 y que se cree mandada erigir por Manuel Gómez de la Riva.

Por último reseñar, una de las construcciones más antiguas de cuantas se comentan: la casa de Linares, erigida a principios del siglo XVII y actualmente habilitada como posada. Dispone de una gran portalada de acceso que incluye un escudo de estilo barroco con las armas de Miera y Arce.

Por último, en este apartado ha señalarse que el Palacio de Donadío se encuentra en el interior de una finca que cuenta con una cerca de piedra que incluye cuatro cubos fueron declarados Bien de Interés Cultural en 2002, junto a otros situados en diversos parajes de la localidad (dos en la calle Soledad, número 2; uno en la calle Fraternidad, número 1;cuatro en la Casona de Linares; uno en la calle Campo, número 4) y el rollo heráldicoen la calle Campera, 14 del barrio Soledad. La cronología de estos elementos de carácter ornamental suele coincidir con la época de construcción de la casa a la que cercan sus muros. Por lo general, están compuestos por piedras bien talladas, con los laterales en bisel para dar una forma cilíndrica. En lo que respecta al rollo heráldico, éste se data en los siglos XVII-XVIII; está dividido en tres cuerpos de altura, albergando en el inferior una hornacina que se abre a través de un arco de medio punto en la que se hallan las imágenes de San Francisco rescatando ánimas del purgatorio, con la Virgen de la Soledad a la derecha y la de Valvanuz a la izquierda. La zona central de la estructura presenta un blasón que representa los apellidos de Sámano y alianzas, mientras que la superior está rematada por unos pináculos y una cúpula semiesférica. Además de su función como pieza heráldica, este rollo es uno de los ejemplos conservados de humilladeros. Pequeñas edificaciones como ésta que contienen alguna imagen para que el caminante se acerque y deje sus oraciones se pueden hallar en distintos barrios del municipio, como en la recta de La Pola, en Selaya, en Campillo...

 

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Tomo 723, Folio 165, Sección 8ª, Hoja S11607, Inscripción 1ª     Aviso Legal / Política de privacidad/ Política de Cookies