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Santiurde de Toranzo historia escudo de Santiurde de Toranzo
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Durante el Paleolítico el entorno del valle de Toranzo fue escenario de una continua e intensa ocupación humana, como testimonia el yacimiento de Monte Castillo en el término de Puente Viesgo. De época protohistórica se han conservado testimonios de gran importancia, como el castro de Espina del Gallego, situado sobre la divisoria entre el Pas y el Besaya, escenario que más tarde acogió numerosos campamentos romanos, erigidos durante el proceso de sometimiento de las poblaciones indígenas.

La primera referencia escrita al valle data del año 1018 y se refiere a la iglesia de San Vicente. En cuanto a los núcleos de población que en la actualidad componen el municipio de Santiurde de Toranzo, la mención documental más antigua está datada en el año 1130 y alude al monasterio de Santiurde.

En el Becerro de las Behetrías (1352) el valle de Toranzo es incluido dentro de la Merindad Mayor de Castilla (Merindad de las Asturias de Santillana). En dicho texto se recoge el régimen de dependencia de los distintos territorios que integran este valle; así, Iruz y San Martín son de realengo; Santiurde, señorial y de realengo; y Acereda, Cueva, Penilla, Pando, Vejorís y Villasevil, de behetría (los habitantes pueden elegir a su señor).

En el Apeo ordenado por Fernando de Antequera en 1404, la situación es ligeramente distinta, pues el vecino señorío de Castañeda empezó a hacerse con el control de algunos lugares de Toranzo. En el caso de los concejos del actual término de Santiurde, en este registro de 1404 Santiurde sigue solariego y de realengo; Acereda, Vejorís y Bárcena –que antes no constaba– eran de behetría; Villasevil, de behetría también, si bien sólo cobraba tributos el señor de Castañeda; y San Martín constaba ahora como perteneciente a los Castañeda.

La historia de esta importante Casa se inició con el infante don Tello, quien recibió primero de su padre, Alfonso XI, las merindades de Aguilar y Liébana y, más tarde, de su hermano Enrique II de Trastámara (que hace asesinar a Pedro I), el condado de Castañeda, en 1370. El señorío pasó sucesivamente a su hijo Juan Téllez ‘el Viejo’, casado con Leonor de la Vega, y posteriormente a su nieto Juan Téllez ‘el Joven’. Al morir éste sin descendencia regresó al rey Juan II, que le hizo entrega del mismo en 1420 a Garci Fernández de Manrique, esposo de Aldonza Téllez de Castilla (hermana de Juan Téllez ‘el Joven’). En 1437, el hijo de estos dos últimos personajes, Juan Fernández de Manrique, recibió una donación que ampliaba las posesiones de la Casa de Castañeda en el entorno de los valles del Pas y del Pisueña. La operación fue contestada por los lugareños y se decidió entregar otros terrenos; sin embargo, la solución adoptada para acallar las protestas significó vincular al señorío de Castañeda prácticamente todo el valle de Toranzo (en el caso del futuro Santiurde, afectó a Iruz y San Martín). La decisión fue confirmada por el monarca Juan II y el conde de Castañeda decidió hacerla efectiva, asaltando el valle y enfrentándose a vecinos y miembros de linajes locales como los Villegas, Ceballos, López-Guazo, Bustillo, Rueda, Portilla, Pacheco o Manjón. Años después, los lugareños se vengaron de este ataque en la persona de Rui Gómez, justicia mayor del valle nombrado por el conde de Castañeda.

En los siglos siguientes continuaron los conflictos entre los Manrique y los vecinos del valle, que basaban sus pretensiones tanto en sus fueros como en un privilegio que les había otorgado Alfonso XI en 1337 y sería confirmado sucesivamente por Enrique II en 1370, Enrique III en 1392, Juan II en 1415, los Reyes Católicos en 1478, Juana de Castilla en 1513 y Felipe II en 1536. En el año 1661 Toranzo retornó a la jurisdicción real, conservando los Castañeda el derecho de reclamo sobre las alcabalas de la zona, que pasó a llamarse Real Valle de Toranzo. No obstante, todavía en 1753 los habitantes declaran ser miembros de los marqueses de Aguilar (herederos de los Manrique), revirtiendo definitivamente a la Corona con la muerte del último representante de los descendientes de los Manrique en 1779.

En cuanto a la administración del valle, en el Antiguo Régimen éste se dividía en dos partes: Medio Valle de Arriba, que incluía los concejos de Bárcena, Vejorís, Acereda y San Martín, además de los de Alceda, Castillo, Entrambasmestas, Esponzués, Luena, Ontaneda, San Vicente y Villegar; y Medio Valle de Abajo, que estaba integrado por Iruz, Penilla, Santiurde y Villasevil, además de Aés, Borleña, Carandía, Corvera, Hijas, Prases, Las Presillas, Quintana y Vargas. Los concejos elegían un procurador, que tomaba parte en las Juntas Generales celebradas en Santiurde (la torre de la audiencia se encontraba en San Vicente de Toranzo).

En 1822, con la formación de los ayuntamientos constitucionales llevada a efecto durante el Trienio Liberal, el valle de Toranzo quedó dividido en dos: Corvera de Toranzo y Santiurde de Toranzo.

 

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Tomo 723, Folio 165, Sección 8ª, Hoja S11607, Inscripción 1ª     Aviso Legal / Política de privacidad/ Política de Cookies