Cantabria 102 Municipios 
liébana
occidente
saja-nansa
besaya
campoo
santander
pas-miera
trasmiera
asón-agüera
oriente
descripción general
historia
personajes
patrimonio
naturaleza
población
núcleos de población
economía
etnología y folklore
gastronomía y hostelería
guía de servicios
buscador de municipios
web municipal
gobierno de cantabria
 
el diario montañes
Santiurde de Toranzo etnografía y folklore
   
fiestas populares
     

Las marzas. También el valle de Toranzo conoce estos romances petitorios. El último día de febrero los mozos iban de casa en casa y preguntaban si los vecinos querían que cantasen o rezasen, dado el caso de que se hubiera producido alguna defunción entre los habitantes de la vivienda. Las marzas eran interpretadas sin acompañamiento, y venían a festejar el final del invierno. Servían a los jóvenes que las entonaban para reunir dinero con el que celebrar alguna comida.

Conjuros para detener tormentas. Se han documentado distintas fórmulas mágicas recitadas por los habitantes del valle y su entorno, cuando tenían lugar tormentas, que en ocasiones venían acompañadas de riadas de consecuencias desastrosas. En Pando se recogió una trasmitida por un pastor que decía lo siguiente «¡Tente nublo, tente tú!// Que Dios puede más que tú. Si eres agua, ven acá. Si eres piedra, estate allá». Un conjuro muy similar era declamado por el sacristán de Castillo Pedroso desde la torre de la iglesia, mientras éste hacía repicar las campanas.

Traje de torancesa. El dibujante Gustavo Cotera ha reconstruido el traje que las mujeres de Toranzo utilizaban en el siglo XIX. El elemento más singular de este traje es la saya, que llegaba a alcanzar los cuatro metros de vuelo, fabricada en estameña o bayeta, en color morado, marrón o negro; se llevaba echado sobre la cabeza o los hombros. No obstante, no se si se trataba de una pieza individual o si se portaba sobre el refajo. Otras piezas que incluían estos trajes eran la camisa de lienzo, que alcanzaba la mitad de la pierna; un refajo adornado en bayeta o sayalete, de color vivo con una o varias bandas de terciopelo o seda labrada negra, a la altura de las rodillas; y un corpiño de lienzo, lanilla o terciopelo cerrado por delante con cordones o cintas, cubierto por un pañuelo de colores.

 

© Copyright EL DIARIO MONTAÑÉS, Editorial Cantabria Interactiva S.L. CIF:B39495460 C\ La Prensa s/n 39012 Santander Registro Mercantil de Santander,
Tomo 723, Folio 165, Sección 8ª, Hoja S11607, Inscripción 1ª     Aviso Legal / Política de privacidad