En la localidad de Esles se encontraba el monasterio de San Vicente de Fistoles, documentado en una escritura de donación realizada por el conde Gundesindo en nombre de Alfonso el Casto y fechada en 817, procedente del archivo de Santo Domingo de Silos. Tras jugar un importante papel en los siglos de la repoblación, el cenobio desapareció sin dejar rastro. En excavaciones realizadas junto a la ermita de San Vicente, ubicada en el siglo XVII en el lugar que habría ocupado el monasterio se descubrieron escasos restos de estructuras arquitectónicas, así como vestigios de una antigua necrópolis que se dataron en los siglos X-XIII, sin poder precisarse si guardan relación con el antiguo centro monástico.