Factoría de Nestlé. La instalación en 1905 de la factoría de Nestlé en La Penilla de Cayón supuso el punto de partida del desarrollo lácteo regional y un impulso sin precedentes tanto en la economía del municipio como en su área de influencia. En la decisión de la multinacional de instalar la fábrica en La Penilla fue determinante el clima húmedo tan beneficioso para los pastos, la proximidad del río Pisueña que facilitaba el agua tan necesaria para la factoría, y la cercanía del ferrocarril ya desaparecido Astillero-Ontaneda.
Dedicada en aquel momento a la elaboración de harina lacteada, a partir de 1910 comenzó a producir leche condensada. Apenas una década más tarde, la fábrica ya recogía cerca de ocho millones y medio de litros de leche. En 1929 se unió a su principal competidora (la Sociedad Lechera Montañesa), lo que aumentó considerablemente el volumen de leche que recogía. La elaboración de chocolates no comenzó hasta 1928 y cinco años más tarde se inició la producción de Eledón, un producto dietético actualmente desaparecido destinado a niños con trastornos digestivos.
A los productos alimenticios para los niños se unieron el Pelargón (1946), Celac y Nestum, estos últimos ya en la década de los 60. Todos ellos registraron una excelente acogida en el mercado nacional. A partir de la década de los 70 la factoría de La Penilla entró en fase de transformación con el objetivo de diversificar al máximo sus productos: leche en polvo, dietéticos, solubles, etc., a lo que se unió el nacimiento de la leche infantil Nido y el cacao soluble instantáneo Nesquik.La proliferación de productos impulsó la multiplicación de los medios de producción y la fábrica entró en un proceso de constante ampliación hasta llegar a producir yogures y postres.En la actualidad cuenta con más de 600 trabajadores y es un factor de desarrollo económico en la zona.
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