Los principales testimonios arqueológicos existentes en el término de San Roque de Riomiera son la cueva de Covallarco y la de Cascajosas, ambas en Merilla. La primera alberga un viejo horno de cal y una estructura de cierre, además de diversos restos óseos y líticos de origen prehistórico. La segunda cavidad ha resultado prácticamente destrozada por una cantera y custodia materiales de la Prehistoria reciente.