La población de Puente Viesgo ha crecido de una manera lineal desde principios del siglo XX hasta los años sesenta. A partir de esa década, como consecuencia de la crisis ganadera y de las formas de vida tradicionales en el medio rural, este municipio no fue ajeno al proceso de éxodo rural, que marcó un flujo de población hacia los principales focos industriales de la región. Esto se tradujo en una pérdida de efectivos que se mantuvo constante hasta mediados de la década de los noventa, pasándose de algo más de 2.800 habitantes a unos 2.300. A partir de esa fecha se observa una recuperación, que coincide con una potenciación del turismo a raíz de la reapertura del Balneario como una moderna infraestructura hostelera. Otros aspectos que explican este proceso demográfico son la construcción de numerosas viviendas sociales y el desarrollo de un pequeño polígono industrial en la localidad de Vargas. La edad media, de 43,1 años, es, no obstante, ligeramente superior a la media regional.