En una loma entre Resconorio y El Cocejón se encuentra el mojón de Pedruecos, monumento megalítico de dos metros y medio de altura. La cueva del Churrón, en Ocejo, aportó algunos indicios cerámicos de ocupación esporádica en el medievo. Así mismo, entre Luena y Molledo se conservan restos de fortificaciones romanas, que protegían la retaguardia del ejército agrupado en Cildá. Una de ellas se localizaba en el paraje conocido como Cotero de Marojo y presenta dos grandes fosos en V, formando un vallum duplex, y dos terraplenes de tierra en el perímetro sur; y la situada en Cotero de Medio donde se observa un aterrazamiento artificial, similar a los castella romanos de campaña conocidos en Galia, que delimita un perímetro defensivo de planta ovalada.