La caza de la ballena. Los marineros de Laredo y otros puertos de la costa cántabra se dedicaron intensamente a esta práctica a lo largo de la Edad Media y hasta el siglo XVI en las aguas del Atlántico norte. De la importancia de esta actividad, que en la Edad Moderna, se realizaba a bordo de zabras y galeones, da cuenta la presencia en el antiguo escudo de Laredo de este cetáceo.
Coral Salvé de Laredo. Fundada en 1975 por el musicólogo José Luis Ocejo, que también se hizo cargo de su dirección, esta formación se ha distinguido como una de las corales de mayor relevancia del panorama nacional, actuando en escenarios de gran prestigio en Europa y América. Es meritoria su labor como descubridora del legado musical del compositor castreño Arturo Dúo Vital y goza de merecida fama por sus interpretaciones de habaneras y piezas del repertorio popular español contemporáneo.
Desembarco de Carlos V. El 17 de septiembre de 1556, el emperador Carlos V, que ya había renunciado a todos sus reinos de la Monarquía Católica y a los dominios en las Indias en favor de su hijo Felipe, partió desde Flesinga rumbo a España, camino de su retiro en un palacete de Yuste en Vera de Plasencia (Extremadura). El 28 de septiembre tomó tierra en el puerto de Laredo. Se cuenta que besó el suelo y exclamó. «¡Dios os salve, oh mi querida madre! Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo me vuelvo a ti, como mi segunda madre». El 8 de octubre partió el cortejo imperial a cuyo frente se puso Luis Quijada, señor de Villagarcía de Campos, integrado por casi 150 personas. La comitiva siguió el curso del Asón, ascendió el puerto de Sendiniesto (actual puerto de los Tornos) y alcanzó Medina de Pomar. El año 2000, coincidiento con el V centenario del nacimiento del monarca, se recuperó el itinerario del retiro real por Laredo, Colindres, Limpias, Ampuero, Rasines, Ramales de la Victoria, Lanestosa (en Vizcaya) y Soba.
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