Existe constancia en un documento de 1404, de la existencia de una ferrería, llamada de Labero, situada en Ojedo y alimentada por las aguas del Nansa sobre la cual tenía derechos la casa de Vega. En Muñorrodero se conservan dos molinos que comparten el mismo sistema hidráulico: molino viejo y molino nuevo. El primero de ellos, del siglo XVI, se encuentra en un edificio bastante deteriorado, construido en ladrillo y compuesto por un cuerpo cuadrado de dos plantas al que se le adosó una nave rectangular con amplio soportal. El segundo, construido hacia los siglos XVIII-XIX, cumple en la actualidad función de almacén, aunque conserva parte de la maquinaria.