En Vega de Liébana se encuentran diversos puntos de interés desde el punto de vista de la arqueología cantabrorromana. Entre ellos se cuenta el Llan de la Peña, en Dobarganes y Majada Nueva en Campollo, que ha proporcionado materiales líticos. Se han localizado dos estelas cántabroromanas. Empotrada en la cara exterior del muro norte de la iglesia de Bores se localiza la llamada ‘estela de Bores’, un fragmento de estela sepulcral cántabrorromana de 60 por 23 cm. Carece de la parte superior y lleva una inscripción en un lado a base de cinco líneas subrayadas seguidas de otra con dientes de lobo. La inscripción reza: M M/ INA F/ V PRO/AN XXV/CCCXXCIX (se interpreta que se dedica a un personaje muerto a los 25 años en el año 351). La segunda estela se localiza en una pilastra del arco triunfal de la iglesia de Santa Eugenia de Villaverde. Se trata de una estela funeraria romana, con roseta de seis pétalos, jinete sobre caballo, inscripción y tres arcos de medio punto. La inscripción, dedicada a los dioses Manes y fechada en el año 354 d. C., indica que entre las creencias religiosas de la época estaba aún arraigado el culto a los espíritus difuntos.