La población de Tresviso ha experimentado un importante descenso como consecuencia de los bajísimos índices de natalidad y el fuerte aumento de las tasas de mortalidad como consecuencia del progresivo envejecimiento de su población, una dinámica a la que se ha unido unos saldos vegetativos y migratorios constantemente negativos, lo que explica la regresiva tendencia de este municipio de montaña. Desde 1981 Tresviso ha experimentado una pérdida del 24,1% de sus efectivos demográficos. La estructura demográfica del municipio se caracteriza por un perfil adulto-viejo en la que el 40% de la población tiene 65 años o más y una edad media de 53 años.