El municipio presenta testimonios de la presencia humana correspondientes a la Prehistoria reciente, como las cuatro estructuras megalíticas que de este periodo se conservan en el collado de Pirué, entre Tielve y Tresviso, en las que se ha constatado la existencia de cámaras ortostáticas, así como también las dos estructuras de los Altos de Barreda, entre Sotres y Tresviso, y la de la Cuesta de Cuerres, en la que se localiza un pequeño túmulo y una cámara funeraria. Asimismo, en la cueva de La Moria se han hallado materiales de industria lítica (restos de tallas entre los que se aprecian diversos raspadores) y fauna (tres piezas dentales).