El Parque del Agua. El agua era un recurso muy abundante en esta zona, debido a las frecuentes lluvias. Por eso, era habitual el aprovechamiento de las aguas a través de molinos, pisas, presas, batanes... En el pueblo de Aniezo se ha querido sacar partido a estas antiguas tradiciones y así es como en el año 2000 se inauguró el llamado Parque del Agua, cuya finalidad es mostrar a los visitantes cómo se aexplotaban los recursos hidráulicos en el pasado. Se trata de un área de interpretación ubicada en el centro del pueblo, en el que destacan el molino harinero, la pisa o batán, un artilugio que se utilizaba para enfurtir paños, principalmente el sayal, y un molino hidroeléctrico. A ello hay que añadir dos pasarelas, dos puentes, un embalse, el acueducto o acequia, el potro de herrar, el lavadero y la fuente.
Artesanía. Muy típica de Cabezón de Liébana fue la elaboración artesana del tejido de lino. Asimismo, era destacable el taller de alfarería de Perrozo, en el cual se fabricaban vajillas de cerámica popular muy valoradas. En Buyezo y en Lamedo siempre hubo grandes artesanos de la madera y en Aniezo fueron famosos los abarqueros.
Por esta razón, y por ser habitual en este municipio las grandes nevadas, en Luriezo se fabricaba un tipo de esquí muy característico: el esquí-albarca; sobre cada tabla del esquí corto de travesía se ajustaba una albarca de madera, sin pies ni tarugos. El esquiador, que llevaba escarpines, introducía sus pies en estas albarcas y de este modo caminaba con cierta ligereza y seguridad.
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