Cantabria 102 Municipios 
liébana
occidente
saja-nansa
besaya
campoo
santander
pas-miera
trasmiera
asón-agüera
oriente
descripción general
historia
personajes
patrimonio
naturaleza
población
núcleos de población
economía
etnología y folklore
gastronomía y hostelería
guía de servicios
buscador de municipios

gobierno de cantabria
el diario montañes
Valdeprado del Río historia escudo de Valdeprado del Río
linea decorativa linea decorativa


Los restos de un castro en Sotillo y una estela encontrada en la ermita de San Pantaleón de Arcera evidencian la presencia humana en los territorios del actual municipio de Valdeprado del Río en época protohistórica. En época romana, en las inmediaciones se fundó la ciudad de Iuliobriga, el asentamiento más importante que hubo en el anterior territorio de los cántabros, atravesado por la vía que unía Pisoraca (Herrera de Pisuerga) con Portus Blendium (Suances) y base de una segunda ruta que enlazaba la misma Iuliobriga con Flaviobriga/Portus Amanum (Castro Urdiales). Se plantea que el área de Los Carabeos era atravesada por la vía que comunicaba esta ciudad romana con el valle del Ebro.

En torno al segundo milenio empiezan a formarse una serie de asentamientos permanentes en los territorios de Valdeprado. Una de las referencias más antiguas atañe a Santa Eulalia de los Carabeos, incluida en la relación de iglesias dependientes de San Román del Moroso, que la reina Urraca dona a Santo Domingo de Silos en 1119. Hacia 1232 constan expresamente los concejos de ‘Caraveo’, ‘Río Concho’ y Arcera/Aroco en el Fuero Apócrifo de Cervatos, datado falsamente en el año 999.

En el siglo X, durante el reinado de Alfonso III de Asturias, Valdeprado del Río y su entorno figuran integrados en una demarcación territorial denominada Campo Pau. Ya en 1183, en una donación que el rey Alfonso VIII de Castilla hizo al obispo de Burgos, la comarca fue ya registrada como Campoo, denominación que pervivirá hasta la actualidad. Hacia el siglo XIII figuró incluida dentro de otra llamada ‘Peñas de Amaya hasta el mar’, que englobaba también a las Asturias de Santillana, Liébana y Pernía. Un siglo más tarde, en el Becerro de Behetrías, de 1351, este territorio consta dentro de la gran merindad castellana de Aguilar de Campoo.

Entretanto, en el territorio de Valdeprado se articularon una serie de concejos que en los siglos XIV y XV se agruparon en dos hermandades: Los Carabeos y Valdeprado. La primera estaba integrada por los concejos de Los Carabeos, con los barrios de Arroyal, Barruelo, Berzosa, Cantinoria, La Piedra y San Andrés; Los Rioconchos, con los barrios de Aldea de Ebro, Bustidoño, Laguillos, Matalaja, Mediadoro y Santiago; y Arcera-Aroco. La Hermandad de Valdeprado, articulada en 1503, estaba compuesta por los concejos de Hormiguera y barrio de Candenosa (esta aldea a veces aparece como concejo); Reocín de los Molinos; Sotillo-San Vitores; y Valdeprado, con los barrios de El Campo, El Corral, Monasterio, Penilla y La Revilla. Se han conservado las ordenanzas que regulaban el funcionamiento de Los Carabeos. Éste contaba con tres regidores, uno para Arroyal, otro para Barruelo y otro para San Andrés; un fiel o diputado; nueve ‘nombrados’, que constituían junto a los regidores una junta especial de concejo; y una serie de jueces. Las juntas eran anuales y se celebraban en el sitio llamado el Rebollo. Respecto del valle de Valdeprado, se conservan las ordenanzas del concejo de Sotillo-San Vitores. Aquí también había regidores, pero se ignora si había fieles.

En los territorios de Campoo había otras hermandades: Campoo de Enmedio, Campoo de Suso, Campoo de Yuso, Valdeolea y Cinco Villas, y todas tenían una organización similar. En cada una de ellas se elegía anualmente a un procurador síndico general, vocal nato en las juntas del Ayuntamiento General de la Merindad de Campoo en la villa de Reinosa. Dicho oficial era también presidente de la junta de hermandad, compuesta por los regidores y fieles-diputados de los concejos. El procurador síndico general, los regidores y fieles celebraban una junta anual presidida por el corregidor de Reinosa (cargo creado a finales del siglo XV) en la cual elegían a los procuradores síndicos, los alcaldes de la Santa Hermandad y, desde 1766, a los diputados de abastos y personeros síndicos del común, cargos instituidos por Carlos III. En la Hermandad de Los Carabeos las reuniones se celebraron hasta 1757 en enero y a partir de entonces en octubre; se desarrollaban en el paraje conocido como Campo de Hermandad o prado de Pramorgado. En el caso de Valdeprado, las reuniones tenían lugar en el mes de marzo en un paraje situado junto a la ermita de San Juan.

Durante el Antiguo Régimen las siete hermandades, la villa de Reinosa y Valderredible formaron parte de la jurisdicción conocida como Corregimiento de Reinosa y Merindad de Campoo. Ésta se incluía a su vez en el partido de Palencia, de la provincia de Toro, circunscripción fiscal surgida en torno al año 1500. Tras la llegada al poder de la dinastía de los Borbones se trató de generalizar y uniformizar la división territorial del Estado, creando intendencias que reunieran las funciones de justicia, policía, finanzas y guerra. Tras varios reajustes quedaron reducidas a 22 en 1749. En las primeras décadas del siglo XIX esta zona conoció diversos cambios: el 24 de agosto de 1803 se suprimió la provincia de Toro y el 1 de enero de 1806 el partido de Reinosa quedó incorporado a la provincia de Palencia. Entre 1810 y 1813 formó parte de la prefectura de Santander; de 1814 a 1822 pasó a la provincia de Palencia; en 1822 quedó incluida en la provincia constitucional de Santander; y entre octubre de 1823 y 1833 volvió a formar parte de la provincia de Palencia. Finalmente, en noviembre de 1833 se incorporó definitivamente a la provincia de Santander. En el manuscrito de 1833 se incluyen las Hermandades de Los Carabeos y Valdeprado, si bien no se citan la granja Candenosa y la venta de Hormiguera.

A nivel local, en 1822 se formaron los ayuntamientos constitucionales de Los Carabeos y Valdeprado. En marzo de 1868 se unificaron ambos municipios: la capitalidad recayó en un primer momento en Valdeprado, hasta que en el año 1873 fue definitivamente trasladada a Arroyal de Los Carabeos. Pertenece desde sus orígenes al partido judicial de Reinosa.

 

© Copyright EL DIARIO MONTAÑÉS, Editorial Cantabria Interactiva S.L. CIF:B39495460 C\ La Prensa s/n 39012 Santander Registro Mercantil de Santander,
Tomo 723, Folio 165, Sección 8ª, Hoja S11607, Inscripción 1ª     Aviso Legal / Política de privacidad/ Política de Cookies