En Santiurde de Reinosa está documentada hasta 1856 la actividad de una ferrería fundada en 1555 por Gonzalo Gómez. Consta en funcionamiento en el siglo XVIII. Fue reparada en la década de los treinta del XIX por Juan Antonio Sancibrián y Tomás López Calerón; después del arreglo consta que en 1845 producía 550 quintales de hierro tosco también llegó a producir acero (1847) durante los tres meses y medio al año que funcionaba, empleando a cinco herreros y un guarda nocturno. Después de años surtiendo a los mercados castellanos, se transformó en una harinera y después en un aserradero.
En este apartado ha de reseñarse una de las principales obras de ingeniería acometidas en Cantabria en la Edad Moderna: la carretera Santander-Burgos siguiendo el corredor del Besaya, una obra cuyo trazado atraviesa en municipio de Santiurde y ha venido a marcar decisivamente la marcha de su economía y la del resto de la comarca de Campoo. El camino se basó en un proyecto del ingeniero Sebastián Rodolphe; su ejecución fue aprobada en 1748 y corrió a cargo de los maestros de obra Marcos de Vierna e Hilario Alfonso de Jorganes. Partía de la vía tradicional, mejorada en 1590; la vía construida medía 28 pies de ancho (21 el camino, flanqueado por 3,5 de pared).
El tramo que discurre entre Santander y Reinosa fue concluido en 1753 y supuso la apertura de, entre otras, la llamada ‘ruta de las harinas’ que condujo al despegue comercial de Santander y la zona Reinosa y su entorno inmediato. En 1787, el Real Consulado de Santander se hizo cargo de este trayecto. Sobre este camino se levantó en el siglo XX la N-611, que atraviesa Santiurde de norte a sur. De la primitiva obra del XVIII se puede ver un tramo de cinco kilómetros entre los vecinos municipios de Pesquera y Bárcena de Pie de Concha. En la primera década del siglo XXI comenzaron las obras de la Autovía Cantabria-La Meseta (A-67), cuyo trazado discurre ligeramente más al oeste que la carretera actual; se trata de una obra de gran envergadura que incluye la ejecución de viaductos y túneles en el entorno de Cinco Villas, entre ellas el viaducto de Montabliz (Bárcena de Pie de Concha) de 145 m de altura y 880 m de longitud, llamado a ser el segundo más alto de Europa; el de Pujayo, de 420 m de longitud; el de Santiurde, de 455 m de longitud y una altura máxima de 90 m; los viaductos la Boca Norte (de 206 m y 243,5 m cada calzada) y la Boca Sur (de 356 m y otros 168,5 y 93,5 m de longitud cada una), a ambos lados del túnel de Lantueno, de 655 m y 657 m de longitud cada uno; el viaducto del barranco de la Hía de 266 m de longitud y 87 m de altura máxima; el viaducto del Hayal de 218,5 m de longitud y 61 m de altura; el viaducto de Cañeda, de 168,5 m de longitud y 32 m de altura.
La segunda obra de ingeniería de las comunicaciones de gran envergadura acometida en la región y que también afectó a Santiurde de Reinosa fue la unión por ferrocarril de Santander y la Meseta merced a la línea Alar del Rey-Santander. El proyecto se gestó en 1844, encargándose de la traza el ingeniero Juan Rafo. No fue, sin embargo, iniciado hasta 1852, inaugurándose la primera parte, entre Reinosa y Alar del Rey, en 1857. La segunda fase entre Santander y Bárcena se ejecutó entre 1858 y 1860. Quedó pendiente ejecutar el tramo entre Bárcena y la capital campurriana, que atravesaba los municipios de Santiurde y Pesquera e implicaba superar un desnivel de 600 m. El transcurso de los años y los progresos técnicos llevaron a abandonar las propuestas realizadas por Rafo y finalmente se acometió la obra sobre un plan del ingeniero Cayetano González. El eje fue terminado en 1868. La línea fue mejorada tras su integración en Renfe (1941), completamente electrificada entre 1950 y 1960 y renovada, sustituyéndose las traviesas de madera por otras de hormigón entre 1970 y 1975.
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