El sector terciario tiene un escaso desarrollo como consecuencia del aislamiento que provocan las deficientes comunicaciones que tiene. Está caracterizado por pequeños negocios turísticos y hosteleros marcados por las visitas al pantano del Ebro, en donde también se pueden practicar numerosos deportes náuticos, así como también por los servicios que prestan las instituciones de la Confederación Hidrográfica.