A finales del siglo XVIII y durante el siglo XIX la población de Pesquera vivió una época de prosperidad gracias a la actividad industrial de la ferrería de Gorgollón. Fue construida en abril de 1752 por Marcos de Vierna Pellón, socio de Fernández de Isla y constructor del Camino Real de Castilla (1753). Precisamente esta vía constituyó la articulación de la comarca de Campoo con el puerto de Santander. La viva corriente de agua y la proximidad de hierro y carbón animados por el tránsito en la zona dieron prosperidad a este taller de manufacturas metálicas del que sólo restan ruinas. En 1895 fue transformada en fábrica de harinas La Montañesa, siendo la primera de España que utilizó cilindros en su sistema de funcionamiento. En ella hubo un tiempo en el que se molían doce toneladas diarias de grano. Con la intención de llevar a cabo su rehabilitación para ubicar algunos obradores agroalimentarios y construir un museo de arqueología industrial de la molinería, el Ayuntamiento adquirió en 2002 esta instalación.
En cuanto a ingeniería viaria en Pesquera se localiza un tramo del Camino Real de Las Hoces, entre las poblaciones de Bárcena de Pie de Concha y Ventorrillo (Pesquera). Se trató de una de las principales obras de ingeniería acometidas en Cantabria en la Edad Moderna: la carretera Santander-Burgos siguiendo el corredor del Besaya. El vial se basó en un proyecto del ingeniero Sebastián Rodolphe; su ejecución fue aprobada en 1748 y corrió a cargo de los maestros de obra Marcos de Vierna e Hilario Alfonso de Jorganes. El tramo que discurre entre Santander y Reinosa fue concluido en 1753 y supuso la apertura de, entre otras, la llamada ‘ruta de las harinas’ que condujo al despegue comercial de Santander y la zona Reinosa y su entorno inmediato. En 1787, el Real Consulado de Santander se hizo cargo de este trayecto. Sobre este camino se levantó ya en el siglo XX la N-611, que atraviesa Bárcena de Pie de Concha por el oeste.
En la primera década del siglo XXI comenzaron las obras de la Autovía Cantabria-La Meseta (A-67), cuyo trazado discurre ligeramente más al oeste que la carretera actual; se trata de una obra de gran envergadura que incluye la ejecución de viaductos y túneles en el entorno de Cinco Villas, entre ellas el viaducto de Montabliz (Bárcena de Pie de Concha) de 145 m de altura y 880 m de longitud, llamado a ser el segundo más alto de Europa; el de Pujayo, de 420 m de longitud; el de Santiurde, de 455 m de longitud y una altura máxima de 90 m; los viaductos la Boca Norte (de 206 m y 243,5 m cada calzada) y la Boca Sur (de 356 m y otros 168,5 y 93,5 m de longitud cada una), a ambos lados del túnel de Lantueno, de 655 m y 657 m de longitud cada uno; el viaducto del barranco de la Hía de 266 m de longitud y 87 m de altura máxima; el viaducto del Hayal de 218,5 m de longitud y 61 m de altura; el viaducto de Cañeda, de 168,5 m de longitud y 32 m de altura.
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