El Corral del Prendao. El Corral del Prendao destaca como elemento etnográfico de interés, tanto por su peculiaridad como por tratarse del único ejemplar conservado en Cantabria. Se trata de un corral donde se recogían o custodiaban temporalmente las reses robadas que se encontraban o aquellas de otros municipios que habían sido halladas pastando en prados propios. Aquí se custodiaban como prenda hasta que apareciera su dueño a rescatarlas.
Bolos. La tradición bolística se mantiene viva en Pesquera, donde se ubica la bolera ‘de los 20 chavales’, construida en el año 1963 con el patrocinio de Santiago López González, e instalándose siete años más tarde su cubierta con el apoyo de la Diputación regional. Se la conoce con esta denominación porque fue el lugar adaptado para el entretenimiento de los niños del pueblo, que hasta entonces jugaban en la carretera de Ventorrillo, exponiéndose a los peligros de la misma. Su construcción fue el resultado de la insistencia de varios de sus vecinos, que velaban por la seguridad de sus hijos. Al margen de su aspecto deportivo, las boleras han sido utilizadas como foco de reunión y de tertulia de la comunidad campesina que se concentraba en torno a ellas para disfrutar de los momentos de ocio, sobre todo en el período estival. Las boleras cubiertas están cambiando la fisonomía del deporte vernáculo que forma parte de la identidad regional.
|