En Campoo de Yuso se localizan varios edificios civiles de interés, uno de los más destacados es la torre de los Bustamante, en La Costana, el único resto de arquitectura civil bajomedieval del municipio. Conocida también como torre del Merino, fue construida en el siglo XV. Se trata de un edificio monumental de planta rectangular y unos 20 metros de altura (una de las mayores de la comunidad autónoma). Consta de cinco plantas y tiene adosado por su lado oeste varias construcciones de diversas épocas formando ángulo recto. Presenta muros en sillarejo, con ventanas saeteras y geminadas de arcos ligeramente apuntados e irregularmente repartidas entre los distintos pisos, que resaltan su carácter defensivo. Los escasos huecos existentes en su paramento la confieren un aspecto hermético, especialmente acusado en su fachada norte. Hasta el siglo XVIII, formaba un conjunto con otras dos, derribadas por amenazar ruina. Fue declarada Bien de Interés Cultural en 1985.
Se pueden ver varios ejemplos de arquitectura de la Edad Moderna en distintos puntos del municipio, entre ellos son de reseñar las casas solariegas de La Riva, entre ellas la del capitán Gutiérrez de la Riva, la de la familia Arredondo, conocida como La Torre, la de Castillo y la de Valle (estas dos en el barrio de Algudera); así mismo es de citar la casa de los Arcos en Lanchares, del siglo XVII.
En Campoo de Yuso se localizan diversos ejemplos de arquitectura tradicional de interés, especial atención merece la arquitectura tradicional de Orzales, con las alineaciones de casas del barrio de Villasomera. También reviste En esta localidad se aprecia un original conjunto arquitectónico que combina las tradiciones constructivas campurrianas con las procedentes de la zona pasiega.
Es de señalar la presencia de curiosas muestras de la expansión de la arquitectura regionalista de corte montañés, entre ellas el Balneario de Corconte, que goza de fama y prestigio por las propiedades medicinales de sus aguas, es un edificio de línea sobria, levantado sobre piedra de sillería. El hotel, edificado en 1922, lo proyectó el arquitecto Valentín R. Lavín de Noval, uno de los representantes de la escuela ecléctico-regionalista montañesa. Otro bloque, deudor tardío de los postulados del regionalismo, es el chalet El Mozo, construido tras la inundación del pantano en Orzales. Por último, reseñar una notable obra viaria situada en la misma localidad y nacida también al amparo del embalse, el puente de 34 ojos el más largo de la comarca, que da paso a la península de La Lastra.
|