El patrimonio torrelaveguense incluye, además, los fondos artísticos municipales, que contienen alrededor de 450 objetos, entre los que cabe destacar numerosas pinturas realizadas por Gerardo de Alvear, Fernando Calderón, Pancho Cossío, Faustino Cuevas, Pedro Sobrado y Gloria Torner, entre otros. Junto a ellas, llaman la atención las obras escultóricas presentes en el municipio torrelaveguense, especialmente las pertenecientes a la colección de escultura contemporánea en espacios públicos, que decoran las rotondas del boulevar ronda.
En este grupo figuran la obra de 25 m de altura ‘Oteando’, del artista valenciano Miquel Navarro, ubicada en la glorieta de la Unidad Vecinal Nueva Ciudad-2; los tres grupos escultóricos del cántabro Jesús González de la Vega, que son alegorías al mundo del trabajo, de la minería y de la emigración; la de ‘Cuatro cuadros’, del artista Chema Alvargonzález, realizada en acero y neón y situada entre el barrio Covadonga y la carretera a Cartes; y el conjunto de rocas, denominado ‘Sin título’, de Adolfo Schlosser, dispuesta en la glorieta entre Campuzano y Tanos. A éstas hay que sumar las que ornamentan las rotondas del tramo del boulevar comprendido entre la glorieta de Torres donde se encuentra la denominada ‘Mi casa en Torrelavega’, del autor catalán Jaume Plensa y el ‘donuts’ o glorieta de Martín Blanco, que preside la fuente luminosa. En este trayecto se ubican también un conjunto de paneles metálicos, de José Pedro Croft, instalada en la glorieta de Pablo Garnica; y la denominada ‘Fuente de Granito’, realizada por Juan Asensio.
Además, en el parque Manuel Barquín se encuentra la obra escultórica ‘Toro’, de Jesús Otero, mientras que adornando la plaza de González Trevilla (Pequeñeces) está situada la que fuera única escultura de la ciudad en los años ochenta. Se trata de la dedicada a ‘Mero, el barrendero’, realizada por Jesús González de la Vega. La siguiente en el tiempo en ser instalada, a finales de los noventa, fue el busto dedicado al jugador de bolos Telesforo Mallavia, en La Llama. Por otra parte, en la plaza de San Bartolomé se erige la ‘Aldeana’, de Vidal Calderón; en la de Baldomero Iglesias, una obra dedicada a los fundadores de la ciudad; y en la de Mauro Muriedas, un homenaje al artista.
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