En el ámbito civil sobresalen las dos casas vinculadas a José María Pereda en Polanco. La primera de ellas es la vivienda natal del célebre escritor, una construcción típica de las Asturias de Santillana levantada en el siglo XVIII y ubicada en el barrio La Cochera. Se trata de una edificación organizada en dos cuerpos: un volumen saliente de dos plantas en sillería con balcón entre muros cortafuegos y otro adosado, que presenta solana corrida con muro de entramado de madera y ladrillo. Posee una sencilla portada adintelada de acceso al recinto y sus cortavientos portan en la parte superior dos escudos de armas de la Inquisición. Fue levantada por iniciativa de los abuelos del escritor polanquino en 1766, tal y como consta en una inscripción conservada en la fachada este de la vivienda, junto a la cual aparece un escudo con las armas de Menocal. Otra placa da fe de la reforma llevada a cabo en la casa en 1913 por Vicente de Pereda y su esposa, Joaquina Torres-Quevedo. La otra construcción relacionada con José María Pereda es la que fuera su residencia y mandó levantar en1874. Responde a la tipología de casa cubo característica del siglo XIX. Tiene tres alturas y fachadas de ladrillo que combina con el blanco de sus ventanas y galerías. El edificio, fue reformado por Vicente de Pereda y de la Revilla, hijo menor del novelista, en 1913. El bloque fue sometido a una rehabilitación integral entre los años 1998 y 1999. Está rodeado de un agradable jardín.
Además de estos edificios históricos, dentro de este término se conservan interesantes construcciones de la Edad Moderna. Entre ellas se cuenta la casa de Juan de Palacio Herrera de Rumoroso construida en el siglo XVII (Palacio Herrera testa en 1676). Presenta una regular fachada con soportal de tres arcos de medio punto sobre los cuales se abren tres puertas-ventanas con antepechos. También de interés son la perteneciente a la familia Riva, del siglo XVIII ubicada en Rinconeda el barrio de Quintana; la de la familia Quijano, de Rumoroso, documentada en 1793; la de Gutiérrez Palacio, en Posadillo, con un escudo de armas y con las inscripciones de Palacio y Gutiérrez y una leyenda que reza: «Egiga, rey de los godos».
En cuanto al patrimonio arquitectónico decimonónico, además de la mencionada residencia de Pereda, es de destacar la casa rectoral de Polanco, donada a la parroquia en 1909 y rehabilitada en 1981. Son también de reseñar los cementerios de Rumoroso (documentado en 1788, reformado en 1913) y Polanco (1855-1856), en este último se encuentra el panteón familiar de Pereda, una interesante obra de arte funerario de entresiglos.
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