La muestra más destacada de la arquitectura industrial y del hierro de Corrales es la fábrica de sacos de Illera, situada en Las Caldas del Besaya, cuyo origen se remonta a la segunda mitad del XIX. También a este apartado pertenecen las estaciones de ferrocarril de la línea Santander-Alar, obra del ingeniero Carlos Campuzano fechadas en 1858.
En este apartado ha de reseñarse una de las principales obras de ingeniería acometidas en Cantabria en la Edad Moderna: el Camino Real Santander-Burgos siguiendo el corredor del Besaya, una obra cuyo trazado atraviesa en municipio de Los Corrales de Buelna y ha venido a marcar decisivamente la marcha de su economía. El camino se basó en un proyecto del ingeniero Sebastián Rodolphe; su ejecución fue aprobada en 1748 y corrió a cargo de los maestros de obra Marcos de Vierna e Hilario Alfonso de Jorganes. Partía de la vía tradicional, mejorada en 1590; la vía construida medía 28 pies de ancho (21 el camino, flanqueado por 3,5 de pared).
El tramo que discurre entre Santander y Reinosa fue concluido en 1753 y supuso la apertura de, entre otras, la llamada ‘ruta de las harinas’ que condujo al despegue comercial de la cuenca del Besaya y Campoo. En 1787, el Real Consulado de Santander se hizo cargo de este trayecto. En Los Corrales de Buelna se conservan dos leguarios pertenecientes a este antiguo Camino Real, en el núcleo de Barros y el barrio de Pie Bandera, inventariados en 2002.
Sobre este camino se levantó en el siglo XX la N-611. En 2004 fue inaugurado un tramo de la nueva Autovía Cantabria-La Meseta (A-67), cuyo trazado discurre ligeramente más al oeste que la carretera actual; se trata de una obra de gran envergadura que incluye la ejecución de dos grandes túneles abiertos en dos extremos del valle de Buelna. El más largo, llamado túnel de Gedo, se dirige hacia el valle de Cieza, ascendiendo por la vaguada del arroyo Muriago hacia Collado (Cieza). Se trata de un túnel doble de 2.500 m de longitud, la sección circular tiene 12,8 m de diámetro y su plataforma se distribuye por dos carriles de 3,5 m (arcenes exteriores de 2,5 m, 1 m arcenes interiores y aceras de 0,75 m). El segundo túnel atraviesa el monte Coteruco y está compuesto por dos entradas de 663 y 690 m de longitud con una anchura de 14 m. A la boca de ambos conducen sendos viaductos, sobre la carretera de Riocorvo se tiende uno de 170 m de longitud y 37 m de altura.
La segunda obra de ingeniería de las comunicaciones de gran envergadura acometida en la región y que también afectó a Santiurde de Reinosa fue la unión por ferrocarril de Santander y la Meseta merced a la línea Alar del Rey-Santander. El proyecto se gestó en 1844, encargándose de la traza el ingeniero Juan Rafo. No fue, sin embargo, iniciado hasta 1852, inaugurándose la primera parte, entre Reinosa y Alar del Rey, en 1857. La segunda fase entre Santander y Bárcena se ejecutó entre 1858 y 1860. Quedó pendiente ejecutar el tramo entre Bárcena y la capital campurriana, que atravesaba los municipios de Santiurde y Pesquera e implicaba superar un desnivel de 600 m. El transcurso de los años y los progresos técnicos llevaron a abandonar las propuestas realizadas por Rafo y finalmente se acometió la obra sobre un plan del ingeniero Cayetano González. El eje fue terminado en 1868. La línea fue mejorada tras su integración en Renfe (1941), completamente electrificada entre 1950 y 1960 y renovada, sustituyéndose las traviesas de madera por otras de hormigón entre 1970 y 1975.
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