La riqueza arquitectónica del municipio se extiende también al ámbito civil, pues cuenta con un gran número de casonas y palacios de los siglos XVII, XVIII y XIX. De estos edificios cabe resaltar en la localidad de Los Corrales de Buelna, el palacio de los Condes de Mansilla, declarado Bien de Interés Local en 2001, y la casona de José María Quijano, en el parque de La Rasilla. La primera fue erigida en el siglo XVIII, su portada y ventanales revelan la influencia del palacio de Soñanes en Villacarriedo, presenta un exterior muy clasicista, y fue muy reformado en el XIX. Está formado por palacio, capilla de estilo barroco en su interior y portalada del siglo XVII. La casa de José María de Quijano se encuentra ubicada en una gran finca, cercada por un muro que incluye una portalada del XVIII, la casona se considera datada en el XIX. Próxima a la casona de los Quijano se localiza una portalada del siglo XVII, con arco rebajado y remate de bolas herrerianas. Por otra parte, el edificio que alberga desde 1990 la Casa Consistorial de Los Corrales de Buelna fue la residencia de los señores de Mazarrasa, que se enmarca dentro de la corriente neotradicionalista de principios del siglo XX.
De la arquitectura de Coó destaca la casona de Melchor, del siglo XVII, con fachada de sillería, y la Casa-Palacio de uno de los linajes montañeses más importantes del valle de Buelna: los Ceballos, de los que se conserva otro conjunto arquitectónico con portalada, casona típica y capilla en la localidad de Barros, cuya cronología responde al siglo XVIII en ambos casos. También reviste interés la casa de los Bustamante de Somahoz, pertenece una residencia del siglo XVII con fachada de sillería, doble arcadura y escudo familiar. Además, repartidas por el municipio se encuentran otras casas solariegas de épocas similares a las citadas.
En particular es de destacar de la arquitectura del siglo XIX, el complejo del balneario de Las Caldas del Besaya. El elemento más antiguo del complejo balneario fue levantado en 1826 sobre las trazas dadas en 1806 por el arquitecto José Alday Fernández. El complejo fue ampliado a lo largo de la centuria y en el año 1865, se levantó junto al cauce del río el edificio del Gran Hotel dotado de un casino y un teatro.
Por último señalar dos interesantes monumentos erigidos en Los Corrales de Buelna uno de ellos dedicado a Felisa Campuzano, fundadora de las Escuelas de Corrales de Buelna, fechada en 1914 y obra del escultor Lorenzo Collaut Valera, y una estatua sedente de José María Quijano y Fernández-Hontoria, del escultor palentino Victorio Macho, inaugurada en 1925.
|