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Rasines cuenta con varios ejemplos de arquitectura religiosa de interés entre ellos están las iglesias de San Sebastián (Ojébar), San Martín (Cereceda), la ermita de la Virgen de Villasomera (El Cerro) y San Andrés (Rasines).

San Sebastián de Ojébar es un templo de una nave de tres tramos, cabecera poligonal, capillas adosadas en el lado del evangelio y torre a los pies. Está documentada desde 1455. El edificio fue reformado a lo largo del XVI y XVII, entre estas obras se cuenta la torre de estilo clasicista. El retablo mayor es una obra de tradición romanista, datada hacia 1670. Detrás del retablo se encuentran una serie de pinturas murales ejecutadas hacia 1600. Junto a este retablo se encuentra la credencia, de estilo gótico flamígero. Otras obras que custodia el templo son un retablo dedicado a San Miguel del siglo XVIII, relacionado con el estilo de otros trabajos del artífice José de Rascón, y los retablos rococó de la Inmaculada y de la Virgen del Rosario, ambos de la segunda mitad del XVIII.

San Martín de Cereceda es un templo de una nave rectangular de dos tramos con torre a los pies. Fue restaurada a finales del siglo XX y algunos de los materiales reutilizados para una levantar una fuente. La iglesia está documentada por primera vez en 1604, sus muros revelan que fue erigida a finales del XV, principios del XVI; la torre fue erigida hacia 1884, fecha en la cual el templo fue completamente reparado. En el subsuelo presenta un encajonamiento de tumbas. La ruina de la fábrica en la postguerra condujo a la pérdida de buena parte de su patrimonio mueble, en la actualidad es de reseñar un grupo escultórico de la Oración en el Huerto del siglo XVII; otra pieza destacada es un crucificado del siglo XIV.

La ermita de Villasomera es una construcción de una nave de tres tramos, cubiertos por bóvedas de crucería y torre a los pies. Fue levantada a finales del XV y reformada a comienzos del XVII –entonces se erige la torre, abierta por tres grandes arcos de medio punto– y de nuevo en el siglo XVIII.

San Andrés de Rasines es uno de los templos más notables del municipio y también uno de los más importantes de la región. Se trata de un templo de una nave con dos tramos, transepto y cabecera rectangular. Está documentado desde el siglo XV y estuvo vinculada a los Saravia, que más tarde compartieron patronato con los Fernández de Velasco. El edificio actual se alza sobre las ruinas de otro templo derribado en 1590. Las trazas fueron elaboradas por Rodrigo de Rasines y Pedro de la Torre Bueras; ambos planificaron un templo de tres naves de la misma altura (la bóveda de combados del crucero revela la influencia de Juan de Rasines), proyecto que fue simplificado a una nave por falta de presupuesto. La torre fue concluida en 1680; el pórtico en 1756, sobre un plan de Andrés Antonio de Bolde; y el pavimento en 1785, siguiendo el diseño de José del Cueto. Custodia un retablo mayor barroco de tradición prechurrigueresca contratado en 1698 y concluido en 1714, con diseño y condiciones del escultor Jerónimo de Angulo (que trabajó junto al ensamblador Domingo del Rivero) y el pintor Felipe Pico Edilla. Tras esta obra ha sobrevivido una pintura mural que representa a la Virgen. Este templo custodia otros cuatro retablos ejecutados a lo largo del siglo XVIII y otro neoclásico de principios del XIX. En 1980 se hundió el campanario y el edificio se clausuró.

Otras construcciones religiosas a reseñar cuentan la ermita de San Esteban en Rasines, de estilo románico y erigida a finales del XII, comienzos del XIII; la ermita de los Santos Mártires Cosme y Damián de El Cerro, con planta de cruz latina, erigida entre 1608 y 1610 y ampliada en el siglo XVIII, con un retablo del siglo XVII; la ermita de San Juan de la Cruz, en el barrio de Santa Cruz, una gran construcción ampliada en el siglo XVII, abandonada desde la Guerra Civil;la ermita de Santa Isabel de Rasines, de los siglos XVII-XVIII; la ermita de Santa Ana de Ojébar-Casavieja, levantada en 1632 sobre trazas de Pedro Gil del Barrio; la ermita de San Roque de Villaparte, documentada desde 1796; y la ermita de la Piedad de Cereceda, erigida en el siglo XVIII.

 

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Tomo 723, Folio 165, Sección 8ª, Hoja S11607, Inscripción 1ª     Aviso Legal / Política de privacidad/ Política de Cookies