En Rasines pueden verse varias obras de ingeniería de interés. Una de ellas es el puente de La Edilla, una construcción del siglo XV, formaba parte del camino real entre Laredo y Burgos; el puente Palacio del barrio de Villaparte, de 1632, con trazas de Diego de Helguera; el puente del ferrocarril de Fresno, perteneciente al tramo entre Santander y Bilbao, línea inaugurada a finales del siglo XIX; erigidas en el siglo XX son estructuras como el puente del Cadalso, en Cereceda, de metal con tablero de hormigón datado en los años treinta; la pasarela colgante de Fresno de los años sesenta. En la ingeniería de la arquitectura del hierro y los comienzos de la industrialización de Cantabria, son de reseñar el puente del ferrocarril de Fresno, la estación de ferrocarril Rasines-Udalla en Fresno y la fábrica de Nestlé de Fresno.
Se ha documentado la existencia de varias ferrerías en Rasines. En Cereceda, sobre el río Ruahermosa se encontraban: La Puente, que se ha documentado entre el siglo XIV y el año 1847; La Picardía, documentada entre el siglo XIV y el año 1793; y El Salsero o Martinete, documentada entre 1674 y 1793. Tanto La Puente como El Salsero estuvieron vinculadas al patrimonio del empresario Juan Fernández de Isla, uno de los más conspicuos representantes del ideario ilustrado en Cantabria.
Así mismo, ha de destacarse en este apartado, la presencia de diversos vestigios de las explotaciones mineras que hubo en Rasines durante la segunda mitad del siglo XIX y parte del XX. En el entorno de la cueva del Valle se localizan numerosos restos de interés de aquellas actividades, entre ellos la boca de la mina Constante, dos lavadreos de mineral, restos de una antigua cantera, un horno de cal de llama corta y un horno de dolomía. La visita a estos lugares se ha visto facilitada merced a la creación de un circuito llamado Ruta de los Caleros.
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