Cantabria 102 Municipios 
liébana
occidente
saja-nansa
besaya
campoo
santander
pas-miera
trasmiera
asón-agüera
oriente
descripción general
historia
personajes
patrimonio
naturaleza
población
núcleos de población
economía
etnología y folklore
gastronomía y hostelería
guía de servicios
buscador de municipios
web municipal
gobierno de cantabria
 
el diario montañes
ampuero patrimonio religioso
patrimonio arqueológico
 patrimonio civil
patrimonio industrial 
linea decorativa linea decorativa

En los distintos núcleos de Ampuero se localizan diversos edificios y complejos religiosos de importancia entre los que se cuentan Santa Marina (Udalla), San Pedro (Hoz), Santa María (Ampuero), San Mamés (Cerviago) y el santuario de La Bien Aparecida.

Santa Marina de Udalla es un templo de dos naves que terminan en ábsides semicirculares producto de numerosas intervenciones. La cabecera y los primeros tramos fueron concluidos en sillería, mientras que los últimos tramos más largos fueron construidos empleando sillarejo y mampostería. A los pies se sitúa la portada alojada bajo la torre, construida en el último tercio del siglo XVII, sobre un proyecto del cantero de Ribamontán Francisco de Iglesia y restaurada en el siglo XIX (del proyecto original resta el cuerpo de campanas). Las partes más antiguas se fechan en siglo XIV. Tanto los capiteles como la cornisa están ornados con diversas figuras. De la obra mueble del templo destaca una imagen de Santa Marina pisando un dragón del siglo XIV y un Cristo de madera del escultor Jesús Otero. La iglesia fa singular ue declarada Bien de Interés Cultural desde 1984.

San Pedro de Hoz es un templo de dos naves construido a finales del XV, abovedado a finales del XVII, principios del XVIII. Alberga un retablo de mediados del XVI, obra de los Bueras, familia de ensambladores procedente de Voto.

Santa María de Ampuero es un templo de tres naves de tres tramos cubiertas con bóvedas de crucería de igual altura. La construcción se inició en el primer tercio del siglo XVI, hacia 1589, comenzó la obra de dos capillas (de Juan Bautista y de Diego Martínez Hierro) en la cabecera siguiendo las trazas de Rodrigo de Rasines. En 1636, se puso en marcha la erección de la torre, junto al tercer tramo de la nave de la epístola, y la portada sobre trazas de Felipe de Alvarado. La espadaña que domina la fachada del edificio se fecha a mediados del siglo XVIII, revelando las influencias de Marcos de Vierna. De su patrimonio mueble son de citar el retablo mayor, contratado en 1674 con Francisco Martínez de Arce, vecino de Liendo y fabricado a partir de 1693; y el retablo de la Cofradía de Jesús, trazado por Fiego de Lombera en 1621, ornado con pinturas deudoras de la pintura de Diego de Urbina y de la escuela madrileña.

San Mamés de Cerviago es un templo de tres naves de tres tramos cubiertas por bóvedas de arista, salvo el tramo que precede a la capilla mayor cubierto por una cúpula nervada. La primera referencia a esta iglesia se remonta al año 1084, cuando aparece mencionada en el Cartulario de Santa María de Puerto. La fábrica conserva algunos elementos góticos (entre ellos una portada de arco apuntado que se conserva en la capilla de San Francisco de Paula), si bien el grueso corresponde al siglo XVII y se encuadra dentro de la corriente clasicista. Su parecido con Santa María de Ampuero lleva a atribuir su traza a Felipe de Alvarado. De su patrimonio mueble son de destacar el retablo mayor, fechado hacia el año 1680; los colaterales de la Virgen del Carmen y de La Inmaculada, de principios del XVIII.

El Santuario de La Bien Aparecida de Hoz de Marrón es un lugar emblemático en Cantabria. A comienzos del siglo XX, en el marco de la política religiosa de Pío X, la imagen de la Virgen que alberga fue elevada a la categoría de patrona de la Montaña. El santuario es Bien de Interés Cultural desde 1983 con la categoría de Conjunto Histórico. Su origen se remonta al siglo XVII, cuando se localiza la figura mariana en la ermita de San Marcos. En 1697, un rayo destruyó el templo, iniciándose poco después su reconstrucción, que concluyó en 1722. Se trata de un templo de cruz latina de una nave con ábside poligonal destinado a la sacristía. Se cubre con bóvedas de crucería y soportes clásicos. La fachada presenta tres cuerpos (portada, cuerpo macizo y espadaña, reparada en 1736). En su construcción intervinieron maestros de la Junta de Cesto, siendo responsable de la traza Juan de Rivas Puente (en la construcción intervinieron también maestros de la talla de Pedro de Toca Solórzano, Bernabé de Hazas y Marcos de Vierna (autor de la portada y la espadaña), responsables de la recuperación de elementos de la arquitectura gótica, ya en pleno siglo XVIII). Fue dotada con cinco retablos churriguerescos de los que en la actualidad se conservan los tres más antiguos. El retablo mayor, fue trazado por Vicente Ortiz de Arnuero (traza reformada por Luis y Manuel Cortés del Valle) y construido en 1733, siendo ejecutado por Raimundo Vélez del Valle, encargándose de la imaginería Tomás de Gargollo Ortiz y del dorado Fernando Antonio de Fontagud. Alberga la imagen de la Virgen, una pequeña talla gótica del siglo XV. Los retablos colaterales fueron contratados con los maestros de Limpias Francisco de la Piedra Helguero, Francisco de Alvarado y Diego de Múgica. Junto al templo se alza el Hospicio de los Padres Trinitarios, un bloque erigido en 1908.

Otros edificios religiosos a reseñar son las ermitas de San Pedro (Rascón) y Santa Lucía (Bernales), ambas documentadas desde finales del XVI; la iglesia de Santa María o de la Purificación de Nuestra Señora (Marrón), un templo constuido en la segunda mitad del XVII; la ermita de San Roque, reconstruida en 1890; la iglesia de Nuestra Señora de la Mar (Marrón), construida en 1941; la ermita de Santiago (La Bárcena) construida en 1978.

 

© Copyright EL DIARIO MONTAÑÉS, Editorial Cantabria Interactiva S.L. CIF:B39495460 C\ La Prensa s/n 39012 Santander Registro Mercantil de Santander,
Tomo 723, Folio 165, Sección 8ª, Hoja S11607, Inscripción 1ª     Aviso Legal / Política de privacidad