En el entorno de Ampuero se han localizado distintos ejemplos de megalitismo. Ha reseñarse en particular el conjunto del Alto de Lodos. Se compone de un menhir y un dolmen asentados a 700 m de altitud, en un lugar llamado El Peñascón, junto a la cumbre de las Nieves sobre la cual existe desde el siglo XVI una ermita dedicada a la Virgen. El menhir de Lodos, a 716 m de altitud, marca el límite de los municipios Ampuero, Rasines y Guriezo; se trata de un bloque de piedra caliza de 1,86 metros de altura clavado en el suelo y pronunciadamente inclinado. A 150 metros de distancia se encuentra el dolmen (728 m de altitud). Se compone de un túmulo compuesto por piedras de diverso tamaño que abarcan un espacio de trece metros de diámetro; éstas cubren una cámara de la cual faltan tanto la cubierta como las lajas de dos laterales y en cuyo interior se hallaron diversos materiales de industria lítica tallada. De los hallazgos materiales que ha arrojado este monumento (el primer sepulcro de su naturaleza inspeccionado en Cantabria) se ha deducido la presencia de grupos megalíticos en estos parajes desde mediados del siglo IV a. C.